El Aaiún

Publicado: octubre 2, 2014 en Uncategorized

1 2 3 4

A cuarenta y cinco minutos de la isla de Gran Canaria está El Aaiún, en el desierto del Sahara, en Marruecos. Lo conocía por referencia en el colegio por los libros de geografía y por los sucesos políticos de la “Marcha Verde”, por los diarios de aquellos años setenta. El paisaje del desierto me atrae como un imán. El color de la arena, el viento. Tengo la sensación que aquí se adolece del defecto del “gigantismo” que también sufre la floresta, el paisaje minimiza a las personas que ocupan este gran espacio. Desde el aire es la misma emoción cuando llegas por avión al condado literario de Isla Grande, todo es selva y zas, llegas a un claro en la selva y es la ciudad y el aeropuerto, claro, aquí es el desierto. En uno lo predominante es la arena, sus evocadoras dunas, y en la floresta, los árboles y ríos. Este territorio está en disputa entre el pueblo saharaui que pide la autodeterminación y el reino de Marruecos (es un resumen muy apretado), es un conflicto de larga data, y hay una misión de Naciones Unidas, Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO) para observar el alto el fuego y organizar el referéndum, y una amiga trabajaba allí e íbamos a visitarla. Como amazónico me sentía fuera de la pecera pero disfrutaba del paisaje, estaba ante uno de los ecosistemas más frágiles que existen en la tierra, el desierto, a ratos me daba la sensación que volvía a Pisco, pero esta ciudad estaba muy lejos del mar. La policía marroquí es muy despabilada, antes de pasar por la ventanilla de Migraciones ya nos habían pedido nuestros nombres, nacionalidades y preguntaron a quien veníamos a visitarla. Veníamos a ver a nuestra prima C, amiga de S, y de ancestros también peruanos. La cara del policía cambió y esbozó una sonrisa de alivio al citar su nombre. Es que hay activistas españoles pro saharauis en alianza con el Frente Polisario que no les dejan pestañear por sus reivindicaciones. El calor apretaba y la sensación de estar en el desierto se acrecentaba. Estábamos en el Sahara.

Anuncios
comentarios
  1. […] Imágenes | David Stanley, Sahara Noticias y Miguel Donayre […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s