Archivos para agosto, 2013

Los traseros de la independencia

Publicado: agosto 29, 2013 en Uncategorized

Parto de la premisa que todos los nacionalismos [los que van de progre o los de derecha] me producen náuseas. Ser de izquierda y nacionalista es como comer un caldo de carachama con papa a la huancaína, son incompatibles, el caldo de carachama es incomparable, claro; la izquierda dentro de su proyecto utópico no contempla esas señas y mal sabores que dejan las fronteras, son más ecuménicos. Ese híbrido de nacionalistas y de izquierda es sin gusto [en Perú puede ser Humala y sus paniaguados]. Es soso. Aquí en España los nacionalismos periféricos [lo más notorios son el vasco y catalán, y con menos intensidad el gallego] postulan la escisión de España. Y para ello se han reinventado de mil maneras [Eric Hobsbawm lo ha ilustrado muy bien]. Se apoyan en los que más tienen a la mano, las fuentes se manipulan a su antojo. Por estos días han lanzado un órdago independentista al Estado central y están en un permanente tira y afloja que es una forma de hacerse notar y hacer política. Un escritor holandés comentó, y me parece que dio en la diana, que en España no se vive un momento moderno si no de premodernidad. Cada pueblo a lo suyo y no un proyecto de colectivo mayor como planteaba el Estado moderno y se puede ver casi todos los días ese pensamiento aldeano [nacionalista periférico] en esta parte de la península. Hasta el pueblo que no aparece en el mapa proclama su independencia frente al Estado central. En esas protestas hubo una ocurrente, como no, en Cataluña en una playa nudista que decía un cartel en ingles [ufff hablar español les cuesta mentalmente]: Catalonia is not Spain. Y los nudistas mostraban al fotógrafo o fotógrafa el culo, el trasero, el derriere como decía mi amigo Alfonso Castro ¿Qué nos querían decir? Vaya, esos traseros dejaron que hablar y mucho. La foto salió en un diario filocatalanista y los comentarios a la foto de los lectores eran de los más variopintos. Uno de ellos decía, que culos para flacos, escuchimizados [tablachos diríamos en loretano], nada respingones o membrudos, pensé que eran más dignos decía uno con ironía entre otros comentarios con chacota, y me preguntaba ¿y eso es protestar por la independencia? Hay miles de maneras de protestar así sea desnudo pero con más imaginación. Los traseros, solo ellos, no valen para la independencia.

Portillo [cuatro]

Publicado: agosto 29, 2013 en Uncategorized

Se va el estío y la bestia no ha dado la cara. Aguantar, aguantar es el mantra que recita durante todo el día.

¿Por qué?

Publicado: agosto 27, 2013 en Uncategorized

DSCN3217

La prensa deportiva en la península es cosa de locos. Hoy adulan y mañana te lanzan blasfemias, insultos, maldiciones. Es pendular en emociones. Una prueba de esa bilis e imprecaciones fue José Mourinho en el Real Madrid, era el diablo, el supay [en un país maniqueo como este no se podía esperar otra cosa]. El reverso de esta conducta era Pepe Guardiola en el Barcelona –alguien iba a proponer que lo canonizaran al santo varón, cosechaba ditirambos que hinchaban su ego hasta el cielo [la falsa modestia es una vanidad suma decía Borges, Jorge Luis Borges]. Como diablos salirse de esos extremos. En el caso de Mou no pararon hasta casi echarlo, se fue, no pudo más. Le seguían a donde iba con una máquina fotográfica, inventaban bulos [lamentablemente el no supo conducir esa neurosis de la prensa]. Hoy deben estar desesperados, y extrañándole, porqué ya no les dejará titulares que vendían como pan vico caliente. El escritor Richard Ford decía algo así que la prensa deportiva es la más intrascendental, donde la levedad predomina como la vida misma, añadía. Hoy en esa misma prensa no hay noticia del día que no lance una lisonja a Messi [el pobre hombre está muy celoso con Neymar y le puede dar una depresión de campeonato] para mimarlo, arroparlo porque tiene una tahuampa mental cojonuda. Es la misma prensa que inventa culebrones como los de Bale en el Real Madrid, los eructos de Isco o las flatulencias de Piqué. Estos mismos periodistas [incluida la novia de Iker Casillas] celebraban la ida de Mourinho al Chelsea con vino y butifarra. Saltaban de un pie. Auguraban cual pitonisas buenos tiempos, paz y amor celestial en el vestuario blanco hasta que el nuevo técnico Carlo Ancelotti puso en el primer partido de liga a Diego López en la portería [la cara de Casillas en el Bernabeu el domingo era de rabia contenida]. Carletto se metió en un gran charco. Los amigos de la novia de Casillas sacaron el rifle, las flechas, los dardos, cuchillos y todo lo que tenían a la mano para ir contra la decisión de Ancelotti. La prensa que antes alababa al entrenador italiano le pone estos días de caer de un burro. De un día para otro pasaron del amor al odio, como decía Mourinho ¿Por qué?

Portillo [tres]

Publicado: agosto 27, 2013 en Uncategorized

Las fotos muestran rostros de angustia. Que no saben lo que se viene. Es el tren que les lleva al camino del sueño americano que tiene por compañero de ruta a la muerte. Las noticias señalan que en ese tren que tiene nombre demoníaco, La bestia, han muertos varias personas.

DSCN2928

En la poblada espesura de la floresta se erigía el reino del Rey de los Tópicos. Apenas salía en los mapas porque el follaje ocultaba a los territorios de este dominio ¿Era El Dorado?, ¿la tierra sin mal?, ¿El paraíso [en mis tiempos El paraíso era un puticlub de cuidado de Isla Grande]? La capital del reino quedaba justo en la unión de dos caudalosos ríos. Era la puerta a la aventura, a la exploración. Era el ingreso al edulcorado camino del exotismo. Pintaban mujeres lanzando saetas, barbados en balsas agazapados y huyendo de las flechas, caucheros buena gente y en misa, era el mundo al revés. A través de un decreto el señor del marjal ordenó que los turistas sean bienvenidos y que les enseñaran los conocimientos de plantas y animales de la selva. Este pueblo abnegado y entregado a tiempo completo a la pachanga descuidaba lo que hacía el monarca de esos árboles. En sus ratos libres escribía gacetillas, será el decálogo de este pueblo sentenció con su voz cascada, se jactaba mientras ponía codos en su escritorio de madera moena. Era el rey y se cantaba en las ceremonias oficiales el estribillo de esa canción mexicana, sigo siendo el rey. Nadie controlaba a su majestad pesar de sus excesos, los adulones le pasaban la mano por el cuello y el soberano se consolaba como una mascota feliz. Una vez quiso ser entrenador y compró un club local, se fue al garete. Los súbditos decían que era medio gafe. Otra vez soñó con un tren que atravesara la Amazonía, él iría fumando puros y lanzando palabrotas en el último vagón. Otro día, de acuerdo con el carácter que se había despertado hablaba en los radioperiódicos que una represa sería la mejor solución para los males como loa apagones de Isla Grande. Eran propuestas gaseosas que con la misma intensidad que subían se esfumaban. Nunca estaba tranquilo, era un culo de mal asiento. Un día muy en sus trece empezó a repartir como un poseso los títulos nobiliarios [magnánimo invento suyo] a diestra y siniestra que los paniaguados le rendían la gracia. A una turista le llamó Dama de la floresta, a otro despistado visitante el Príncipe del Marañón y de todos sus afluentes [así de buenas a primeras], a un político con pocas luces el Hidalgo de la Tahuampa, se distinguía porque no hablaba en el foro parlamentario, era de voz callada. El pobre monarca había entrado en trompo, no paraba de dar tropiezos. Fue el punto final de su triste historia.

Portillo [dos]

Publicado: agosto 25, 2013 en Uncategorized

Se levantó y miró su móvil pensó que recibiría un mensaje. Nada. Se puso ansioso. Encendió el ordenador e ingresó a su e-mail. Nada, en blanco. Buscaba el mensaje. Ponía su nombre en los buscadores de información y nada. Ningún recado. Escuchaba los latidos de su corazón en la soledad de su depa y nada de mensajes. Se desesperaba y lanzaba insultos sin sentido. Antes de ir a la ducha puso el café pero no quiso beberlo, le vino de repente una arcada. La rebanada de pan de hogaza con aceite de oliva lo miró y de un manazo lo sacó de su vista y el plato se quedó en pedacitos. Timbró el cartero y sonrió, bajó a ver su buzón y…como el día anterior, vacío. Refunfuñó casi todo el día. Que putada, repetía. Ya de noche dando vueltas en la cama notó que no llegó ningún mensaje y durmió feliz.

De risa

Publicado: agosto 22, 2013 en Uncategorized

DSCN7806

Felizmente que la vida no es un camino recto, hay sinuosidades, meandros donde entretenerse. Hay planicies, mesetas y vegas donde morar y reírse un poco de uno mismo [a mi hermano no le viene bien esta frase, es como una patada en la canilla, para decirlo muy suavemente]. Quien no lo hace lo toma demasiado en serio a este camino donde hay de todo. Este rollo que suelto no es gratuito. Leía la entrevista a un escritor colombiano que como el último mohicano se resiste a venir a España porque España y Europa han puesto badenes legales con los visados a sus connacionales. Pero la historia secreta está en que este escritor y otros colombianos [incluye un Nobel de Literatura] publicaron una carta en la cual decían que no irían a Europa hasta que estas reglas de juego discriminatorias con el visado de entrada cambiase. Aplausos en la gradería. Soliviantados se ponen de pie y el gentío lanza vivas y maldiciones a Europa y sus satélites. Que valientes. Lo dicen en la cara y sin pelos en la lengua. La intelectualidad latinoamericana afín a estos gestos bufos se siente con identidad, con voz propia y como en flashbacks vienen imágenes de la arcadia y la colonización. Bueno, esto era el primer capítulo. Este último novelista colombiano y resistente contaba que los fieros intelectuales que firmaron esa carta hecha pública y que levantó aplausos, de los cinco, cuatro habían ido, comido y gozado de Europa. Viven felices comiendo perdices. Que quedó de esa carta, fue papel mojado, un brindis al sol, un saludo a la bandera y siguen los símiles. Más si detrás de estos gestos hay premios y reconocimientos a su obra literaria a este lado del Océano Atlántico. Sin ningún problema y con cierta prisa se bajan los pantalones como esos cuatro que rompieron la carta y pusieron sus posaderas en la vilipendiada Europa. No sé pero siempre he dudado de esos vanidosos mandarines de la cultura con mayúsculas. Que nos digan lo que debemos hacer aunque ellos hagan lo contrario a lo que sermoneaban. Es una actitud totalitaria, que desdeña la libertad de las personas. Peor cuando no se predica con el ejemplo, por favor, señores y señoras que redactan cartas y manifiestos ¡déjennos en paz! ¡déjennos vivir!