Archivos para febrero, 2018

I kept a diary for several years as a girl. I was a timid adolescent; all I said was yes, and mostly I was silent. In my diary, on the other hand, I let go: I recounted in detail what happened to me every day, very secret events, bold thoughts. So I was really worried about it: I was afraid that my family, especially my mother, would find it and read it. Thus I was always inventing safe hiding places that soon seemed to me unsafe.

https://www.theguardian.com/books/2018/feb/03/elena-ferrante-on-writing-a-diary?CMP=fb_gu

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“Algún extraviado lector” (II)

Publicado: febrero 18, 2018 en Uncategorized

El título de la crónica corresponde a Jorge Nájar en una respuesta a una de las preguntas relacionadas a la inversión del tiempo de un escritor o escritora en la redacción de un libro y su vinculación con el mercado de consumo del libro. El se refería a ese hipotético lector algo extraviado con que te tropiezas en la floresta. Se puede llegar a la conclusión luego de leer las entrevistas que este mercado del libro, en su significado más básico de oferta y demanda, no existe. Entonces cabe preguntarse ¿cómo es la situación del libro y del oficio de escribir? Dije en la crónica anterior que es puro voluntarismo de quien escribe y de quien edita el libro. Añadir también de quien compra un libro. Sumado estos voluntarismos queda como está la situación actual. De la precariedad y orfandad instalada en el palustre. En una situación así todos perdemos, nadie gana. En un Estado, me refiero a su contenido y continente jurídico, como el peruano de señas liberales promover el mercado del libro sería una buena opción pero no lo hace. Abdica en sus funciones, no le interesa. Se pudiera promover este mercado a través de la creación de una red de bibliotecas, según su competencia municipal, regional o nacional ¿algo se dice en los planes de gobierno?), por ejemplo. O a través de la creación de Centros culturales en las ciudades de cierta cantidad de población y buscar otros mecanismos para poblaciones más alejadas, en algunos países vecinos existen barcos biblioteca que van ofreciendo el acceso a los libros para las poblaciones de ciertas cuencas formando así ciudadanía. Solo para citar algunos ejemplos pero hay muchos más. En la floresta peruana no he podido ver una biblioteca o centro cultural con un mínimo de cosas para que funcione. El desamparo cunde. La clase política está pensando en idear tramas para hacerse con el dinero público, según las noticias. Pero hay que buscar remedios a estos males, no podemos seguir quejándonos. No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante, dice el refrán popular. Ante la indiferencia de las autoridades corresponde a la ciudadanía movilizarse.

Pilar Portocarrero es una escritora peruana de novelas románticas. En su singladura literaria ha escrito las siguientes novelas: Habitación 405, Escándalos, Zaira la Gitana, Cuestión de Piel, La otra Cuestión de Piel, Contrato Prenupcial y Sentencia, Huracán. Cuenta en su blog que un día le llamaron de la Editorial Felou de México, le dijeron que le darían una oportunidad y la aprovechó. En la actualidad tiene una colección de nueve novelas, que se venden tanto en Internet a través de iTunes como en edición impresa en las librerías de México. Nos encontramos por tanto ante una escritora fecunda y perseverante.

Remarcar que Pilar ha sido nombrada el 2016 por Itunes como la escritora romántica en ascenso. Pertenece a REMES: Red Mundial de Escritores en Español. Escribe para la revista” Vanidades” y es guionista de televisión. Ha escrito series para América Televisión como “Hasta las Estrellas” y “Ciro, el ángel del Colca. Añadir que es redactora en una revista femenina de Lima y que escribo semanalmente para “Minerva”, el periódico virtual de Guadalajara.

Hemos mantenido con Pilar una entrevista a distancia. Le envié las preguntas por correo electrónico y ha tenido la amabilidad de responderlas. Aquí está nuestra conversación:

Llevas alrededor de una decena de novelas escritas, en verdad que son muchas ¿Cómo escribes?, ¿te exige un horario, una disciplina, un plan previo?

Aprendí que para ser escritor debes tener una gran disciplina, ya que no marcas tarjeta, todo depende de ti. Yo escribo todos los días desde las 9 am, hasta las 8 de la noche. He llegado a pensar que necesito escribir para vivir. Es mi alimento, mi fuerza, y la manera de hacer realidad mis sueños. Ya que siempre quise tener una colección de novelas románticas, y ocupar el lugar de Corin Tellado en Vanidades, algo que desde Junio del 2017 se ha hecho realidad. Para esta revista debo escribir dos novelas mensuales de 16000 caracteres, y para esto sí necesito un plan previo porque debo calzar una historia en determinadas palabras, lo que me he llevado a mejorar mi capacidad de resumen.

En tus novelas y habiendo vivido en la floresta de Perú ¿ha influido el palustre en la elección de los temas?

Hasta el momento no, porque son historias que llevan un modelo, y me centro más en las emociones de los personajes. Pero ahora, aparte de esta colección, empezaré a escribir historias más complejas, y venderé nuestro Perú al extranjero. Me daré el gusto de escribir novelas románticas más complejas, y traeré a todos por nuestras calles y escenarios. Es un proyecto que me tiene muy emocionada.

En el momento de la escritura y después de ella ¿cuáles crees que son tus influencias literarias más fuertes?

Isabel Allende y Nora Roberts son las autoras que han influenciado mucho en mí, claro que yo tengo mi estilo, y eso es importante en un autor. Pero al momento de escribir tiene mucho poder lo que percibo. No puedo evitar andar en “modo creativo” todo el tiempo, captando palabras, gestos e historias, así me nutro, y así nacen mis novelas.

Dicen que uno escribe sobre un tema pero con diferentes variaciones ¿crees que te pasa eso cuando cuentas una historia?, ¿O cuentas historias completamente diferentes?

Creo que todo ya está dicho, ya sea en el cine o en la literatura, se han escrito historias de chicas pobres y hombres ricos todo el tiempo, y lo que cambia es cómo lo cuentas, ese detalle que le pone cada escritor que le hace parecer diferente.

Has incursionado en la novela erótica, tema con arraigados estereotipos ¿te sido fácil contar la historia?

Nunca estuvo entre mis planes escribir “Habitación 405”, pero cuando iba escribiendo esta historia, me di cuenta de que los personajes me exigían más pasión, más deseo, más detalles… Y entonces vino la parte más difícil, luchar contra la educación y conceptos cuadrados que tenía en mi subconsciente, para que esta historia sea creíble y tenga ese poder de persuasión que te atrape y te haga sentir. Me siento satisfecha, porque pude lograr lo que deseaba: escribir una novela erótica sin perder la elegancia que me caracteriza al momento de describir mis escenas. Y solo puedo decir que después de “Habitación 405”, hay una mujer diferente. Más libre y más feliz.

Las novelas románticas tienen un mercado de consumo ¿cómo es tu relación con ese mercado y el mundo editorial?, ¿te ciñes a unos plazos dados por el editor?, ¿participas en las campañas de promoción de la venta del libro?, ¿tienes libertad para contar las historias?

Lo bueno de las novelas románticas es que ya hay un mercado establecido, y cada vez vamos abarcando más territorios. En cuanto al editor, los de Felou no me ponen plazos, y tampoco se entrometen en cuanto a lo que quiero contar, pero para Vanidades sí debo cuidar mi lenguaje, y escribir historias más dulces, además tengo un cronograma de entrega que no puedo fallar. Y sí participo en las campañas de promoción cuando sacamos un nuevo título.

¿Tienes una novela ya entre los fogones?, ¿se publicará pronto?

Para Julio se publicará “A pesar de todo”, que forma parte de mi colección de novelas cortas de 160 páginas.
Y también empezaré a escribir una súper historia que dará mucho de qué hablar, se llama “Una canción para tu corazón”, solo esperen… para que vean por qué lo digo.

http://pilarportocarrero.com/

Los primeros días de enero, en la fiesta de bajada de reyes, me cayó el libro de Ricardo Piglia “Los diarios de Emilio Renzi. Un día en la vida”, una suerte de diario personal del escritor argentino a través de su alter ego Emilio Renzi, personaje de sus novelas. Ha sido un viaje calmo con un buen compañero de ruta. Como un gozoso voyeur he husmeado la vida de Renzi. Sus preocupaciones cotidianas, de sobrevivencia, sus gustos literarios, sus ahogos y desahogos en la vida literaria no solo en Buenos Aires. Me dio oportunidad para plantear algunas preguntas a escritores y escritoras amazónicas sobre el libro y el “mercado editorial” en el palustre. Las respuestas de los protagonistas tienen muchas interpretaciones y una de ellas, es el inmovilismo, lo dijo públicamente uno de los entrevistados. Desgraciadamente, nadie recogió el órdago. Emilio Renzi hace un reproche que en Buenos Aires no haya suficiente bibliografía sobre lo que investiga pero hubiera que darse con un canto en los dientes por lo que cita de libros hay más que suficientes – seguro que no pisó nunca un lugar de la floresta donde la precariedad y la adversidad cunde. Como ven Piglia siempre da para mucho con sus reflexiones. El título de esta crónica es una de sus palabras cuando define la vida y seguro que muchos estaríamos de acuerdo. Estos diarios te hacen repensar la escritura – he ido borroneando a lápiz en las páginas, el libro tiene su propio mapa. Te da pistas para trabajar algunas historias, su desprendimiento hacia la literatura está hasta el último punto. Él glosa mientras paseaba las conversaciones de unos muchachos que resumía que era un cuento perfecto de diez palabras: “Encontró a la mujer en su cama con un flaco”. Se subraya la empatía con el entrometido del lecho conyugal, le dice flaco. He terminado el libro con la vana ilusión que no se acabara. Iba despacio para que no termine nunca. En las palabras finales y la actitud de Piglia o de Renzi me recordó mucho a Séneca. Tranquilo y sereno ante la adversidad. Sus últimas palabras son casi una imagen de sus últimos días. Palabras breves y lúcidas.

O escritor moçambicano Mia Couto defendeu, na cidade da Praia, que os países africanos lusófonos “estão no grau zero” de conhecimento cultural mútuo, adiantando que continua a “existir um triângulo tipicamente colonial” no seu relacionamento.

“Estamos no grau zero. Para conhecer o que se passa ou o que se faz em Cabo Verde ou em Angola ou na Guiné-Bissau ou em São Tomé e Príncipe tenho de ir à Europa, passo por Portugal. Esse triângulo tipicamente colonial continua a existir”, disse Mia Couto. O escritor moçambicano está em Cabo Verde, onde neste sábado será recebido pelo chefe de Estado cabo-verdiano, Jorge Carlos Fonseca, depois de sexta-feira ter participado numa conversa no âmbito do festival literário Morabeza.

https://www.publico.pt/2018/02/10/culturaipsilon/noticia/paises-africanos-lusofonos-relacionamse-num-triangulo-tipicamente-colonial-diz-mia-couto-1802715

“Algún extraviado lector”

Publicado: febrero 13, 2018 en Uncategorized

Hace unos días se publicó unas preguntas hechas a escritores y escritoras de la Amazonía que abarcaba aspectos sobre el tiempo invertido de quien escribe, y en los aspectos colaterales se refería también al entorno del texto. Teniendo en cuenta un medio tan hostil con el libro como es la floresta en Perú. Puede verse en: https://notasdenavegacion.wordpress.com/2018/02/02/se-vive-para-contar/ y en el diario Pro y Contra- no sé por qué razones en el diario daba la impresión que detrás de la crónica publicada había un ferviente deseo de hacerla desapercibida, quiero pensar de buena fe y se debe a cuestiones de espacio. Las preguntas que se plantearon fueron: ¿Cuánto cuesta la hora de trabajo de un escritor o escritora?, ¿Cuánto gasta él o ella en sus horas de trabajo? Dando un marco de contexto que en la manigua de Perú no existe un mercado de consumo del libro, este es nulo e inexistente. Me quedo con la imagen dicha por el poeta Jorge Nájar, uno de los entrevistados, que la distribución de los libros es como de aquellas personas que ofertan “juanes y patarashcas” en los mercadillos – sin el ánimo de ofender a esos dignos vendedores, claro está. Esta es una realidad que no podemos negarla. Lo interesante es que la mayoría de quienes respondieron a las preguntas contestaron dando cifras y muchos, con asombrosa precisión suiza o peruana, llegaron a cuantificar las horas invertidas en la escritura. La primera sensación es que aquí hay una brecha entre lo que piensa el escritor o escritora y el contexto hostil en el cual se desarrolla. La primera conclusión es que no hay un vaso comunicante, están desconectados entre quien escribe y el mercado editorial. Las horas invertidas en escribir un texto no se corresponde con el precio del libro que pueda obtener el escritor o escritora. El editor tampoco puede poner precio porque simplemente el mercado del libro no existe en la floresta. Es puro y duro voluntarismo de quien escribe, de quien edita, de quien lo distribuye, de quien lo compra. En son de broma me comentaba un amigo que parecía un estadio precapitalista de la economía. Las entrevistas han sido interesantes, ha sido pulsear como anda el camino que tampoco está para tirar cohetes.

En la consulta popular del fin de semana, los ciudadanos de ese país se opusieron al proyecto de extracción de crudo en el Parque Nacional Yasuní.

https://www.elespectador.com/noticias/medio-ambiente/ecuador-le-dice-no-al-petroleo-en-el-amazonas-articulo-737357