Estamos en 1913, en el centro de la vida cultural y política de Europa, un centro que pasa fundamentalmente por Viena, Berlín, Praga, París, Múnich y, a lo lejos, Londres. Las élites culturales alimentan incesantemente su ilustración en los periódicos, folletines y saraos literarios, en las galerías de arte, los conciertos, las tertulias de café. Están febrilmente al corriente de la actualidad cultural y artística y siguen con cierta distancia la actualidad política, mucho menos excitante.

Pero entre esas élites hay jóvenes revolucionarios que en la clandestinidad van preparando tiempos nuevos. Son tiempos que imaginan llenos de creatividad, innovaciones e irreverencias que rompen con las rutinas, las inercias, las convenciones. Es el nuevo siglo en plena efervescencia de la primera juventud. Se discuten nombres, obras y acontecimientos, muchos de los cuales aún hoy, un siglo después, nos son familiares…

http://blogs.publico.es/espejos-extranos/2017/06/03/para-una-sociologia-de-las-ausencias/

¿Ni pro ni contra?

Publicado: junio 22, 2017 en Uncategorized

Recuerdo que en los inicios del diario “Pro y Contra” una de las señas de identidad, la más valiosas, era que escuchaba a las dos partes de noticia. El lector o lectora sacaba sus propias conclusiones luego de leerlas. Me parece que ese perfil tenía cierta aceptación en las personas que lo leían. Fueron los años verdes. Pero esa seña de identidad con el recorrido del diario se ha ido diluyendo por diferentes circunstancias. Parece ser que la idea del proyecto inicial se torció por diversos motivos. Me viene a la memoria que en esos años la poeta Ana Varela editaba la revista “Varadero” (era un faro en las tinieblas de la floresta) bajo los auspicios del diario que como muchas cosas buenas en la floresta tuvo corta vida. Desde entonces el espacio cultural en el diario no volvió a ser el mismo, se intentó con el suplemento “Katenere” pero igual agonizó rápido. Desde la distancia muchos amigos y amigas me comentan que el diario ya no es lo que era. Que ha perdido frescura, norte, objetividad. Creo que una debilidad del periódico fue no tener un proyecto sobre la Amazonía – como espacio de discusión, eso hubiera sido un gran contrapeso para no ir a por otros intereses, por dejarse ganar por la coyuntura (¿alimenticia?). Un amigo, recientemente fallecido, me decía que por los años noventa el diario estaba colonizado por intereses fujimoristas. Y discutimos amablemente por eso – aunque mucha gente piense lo mismo que este amigo. En este proceso de transformación (o metamorfosis casi kafkiana) se observa que desde hace un buen tiempo el diario está plagado de titulares y noticias amarillistas sobre crímenes y muertes en la cidade ¿será para ganar más lectoras? Además que políticamente el diario ha tomado partido o mostrado sus preferencias por diferentes actores políticos, los lectores y lectoras lo notan. Por ejemplo, la crítica lapidarias a los actuales gobernantes de la región – regional y municipal, no se leía de otros presidentes regionales que pasaron por el poder (y eso que muchos han terminado en el penal). O las duras críticas a la congresista Donayre (quiero pensar que las puyas son como congresista y no como mujer) no son iguales cuando ejercía el congresista Isla como presidente del Congreso con muchos yerros en su haber – que en mi opinión fue una gran oportunidad perdida para la región por una gestión timorata y con falta de ideas. A pesar de todas estas sombras sobre el proyecto inicial debo reconocer que el derecho de opinión que la ejerzo con una columna en el diario siempre se respetó. Pero el diario debe cambiar, no puede seguir en el camino escabroso que está pasando, no es el mejor ¿no sería bueno volver a los orígenes o reinventarse?


Jo-Anne McArthur en un momento de la entrevista. Foto: Javier Gamonal

http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/crueldad-animales-fotografia_6_652744744.html

Un abrazo de sierpe

Publicado: junio 20, 2017 en Uncategorized

Di viaggio o di viaggi nella foresta siempre está en la mente de quienes están en ella o de los que se van a la selva ¿será la anchura del mar verde donde todo está patas arriba que excite a los viajeros y viajeras? Es un movimiento dialéctico y permanente como cuando repta sigilosamente una serpiente. Nada está quieto. Se viaja a través de la ayahuasca, de las historias, de los mitos o en barcos a lo largo de sus ríos y meandros. Nadie queda en su sitio, se mueven hasta los árboles. Este breve introito es para reseñar la película “El abrazo de la serpiente” donde quien hace el viaje es Karamakete, un indígena que se ha convertido en un “chullachaqui”, un hombre sin atributos, cercenado de emociones y con apenas recuerdos – la historia del chullachaqui este personaje amazónico es diferente al de conocemos, el nuestro es un diablillo que busca hacer perdernos en la frondosidad del bosque. El es el gran protagonista de la historia, de esta historia narrada en blanco y negro (dicen algunas apostillas sobre la película para poner calma a la exuberancia de las imágenes de la selva que en verdad lo logra). Lo interesante es que el chamán Karamakete siempre fue un marginal, contestatario, levantisco y en su camino carga un sentimiento de culpa con lo que le pasó en su aldea o comunidad que prácticamente ha desaparecido de la faz del bosque. En el relato aparecen algunos caucheros peruanos y colombianos que están relacionados con el descepe de este recurso del bosque. La historia hace coincidir, en diferentes momentos, con la llegada a la selva de un explorador y un botánico extranjero – uno más codicioso que el otro, en busca de la planta de la chakruna o yacruna y quien les echa un cable es el chullachaqui que no les pone fácil el camino. Con el último visitante Karamakete le hace hurgarse en su propio yo para que pueda conocer donde habita la planta. Cuando la conoce hace su viaje a través de las alucinaciones que será su salvación pero el viejo chamán desaparece de la historia. Me parece que es uno de los primeros relatos en el cine sobre la Amazonía en que el protagonista es un indígena aunque quizás haya podido nutrirse el relato, solo hay algunos guiños, de una visión del perspectivismo en la floresta, la película hubiera ganado más anchura.

http://www.librujula.com/actualidad/1846-j-m-coetzee-los-dias-de-jesus-en-la-escuela-2

En busca de la ciudad perdida

Publicado: junio 18, 2017 en Uncategorized

Cada vez que la floresta aparece en pantalla trato de no perderme la película que habla sobre ella. La última o penúltima que he visto es Z, la ciudad perdida. Trata de la peregrinación por la selva del explorador inglés Percival (Percy) Fawcett. Es una expedición geográfica con la misión inicial de colaborar a delimitar la frontera de Brasil con Colombia aunque se trata de refilón a los caucheros. En toda la película creo que hay una cita a ellos. Lo digo teniendo en cuenta el tiempo que transcurre la historia y en este lugar donde ellos han tomado cierta omnipresencia y hegemonía. El tiempo de la película es de 1925 donde se vivía ya el ocaso de la fiebre del caucho y seguro que se notaba la agonía de esa fiebre pero la película la aborda muy tangencialmente, casi centrado en el personaje de Fawcett. En el viaje sufren las peripecias típicas de los peregrinos que llegan a la maraña como para decir a quien quiere celeste que le cueste. El personaje queda deslumbrado convirtiéndose, a la vuelta de su país, en un converso de la causa, de su sueño, convirtiendo en casi una obsesión volver a la floresta. Se cuenta la historia de una ciudad perdida en plena selva y trata de convencer en Inglaterra para que le financien una expedición para encontrarla ¿las ciudades perdidas son utopías o leyenda de blancos? En el viaje por la selva y la primera guerra mundial uno de los hijos de Percy, el mayor, se muestra huraño con él, no entiende a su padre que anda sumergido en causas fuera de casa. La mujer de él tampoco comprende sus fijaciones con ese lugar del mundo pero, finalmente, lo deja hacer – la floresta remueve hasta las pilastras familiares. Cuando consigue el financiamiento para il viaggio, los antiguos expedicionarios renuncian a ir con él, entre los que le siguen está su hijo mayor. Su objetivo es descubrir (o redescubrir a Z, la ciudad perdida) que lo va narrando a un periódico estadounidense. Hasta que un día se deja de saber noticias de ellos, hasta hoy. Se organizaron expediciones de rescate y nada. A los integrantes de la expedición se les tiene por desaparecida en la maleza. Lamentablemente, la selva sigue deslumbrado en lugar en entenderla.

Tres palabras para el Bloomsday

Publicado: junio 16, 2017 en Uncategorized


Retrato de James Joyce

http://www.eldiario.es/cultura/libros/palabras-Molly-Bloom_0_654435556.html