Arturo Corcuera, autor de ‘Noé delirante’ (Milena Carranza).

https://peru21.pe/cultura/arturo-corcuera-fallece-81-anos-edad-372414

El vagabundeo

Publicado: agosto 22, 2017 en Uncategorized

El paseo es una actividad humana gratificante y en términos utilitaristas, tiene un coste cero. Además es inmejorable para la salud física y mental, espero que no suene en tono de autoayuda que sería un horror y está muy lejos de mi propósito (pienso que los libros de autoayuda y su entorno, es filosofía muy ligera, claro, mi opinión puede estar errada pero el aliento de los consejos de Perogrullo lo tolero muy poco, me brota una alergia por todo el cuerpo). Cuando salgo en mis paseos matutinos y cargo con algunos problemas que me dan la vuelta a mis preocupaciones, al volver a casa siento como si estos se hubieran descargado en el camino. La carga es menor. No sé qué mecanismo se articula en el cerebro pero lo diluye. No es un paseo donde voy rumiando mis preocupaciones, no, estos afloran cuando uno menos esperas, y en el paseo o en la caminata, adquieren otras dimensiones. Estos van y vienen. Por ejemplo, pienso, sin controlarlo, en una crónica que debo escribir, una palabra que debo poner en una reseña o no (escuchar si suena mal, es un ejercicio flaubertiano), una consulta que me han hecho y no sé cómo enfocarla, el pago pendiente de algún servicio (para citar algo más cotidiano del cual nada se escapa) o la ida al médico por una dolencia, a ciertos años empiezan a salir las goteras. Y poco a poco el horizonte se aclara, se observa mejor los detalles. Si has actuado en un momento de ira o furia ante una situación o momento, ahora lo miras con otra dimensión, en otras claves que llegas a reírte de la situación ridícula. Me abochorno de esas situaciones. También en las caminatas ensayas ser un buen observador de las conductas de las otras personas y de ti mismo. No hay ningún paseo monótono, de blanco y negro. Estos adquieren mil colores y razones. Todas estas reflexiones me vienen como un alud (o huayco) cuando terminé de leer “El paseo” de Robert Walser. Así que a pasear unos minutos al día.

Mientras que, hace 25 años, la “deconstrucción” competía con el tipo de liberalismo de John Rawls, en la filosofía actual predominan dos tipos de orientaciones: las “ciencias del cerebro” cognitivistas “duras”, que tratan de naturalizar por completo la mente humana, y la visión “blanda” del hombre como algo que puede ser herido, como una víctima potencial. Es este potencial para sufrir, mucho más que sus potencialidades creativas, lo que se considera la característica básica de un ser humano. La explicación a esa transformación hay que buscarla en los cambios sociales y políticos que ha experimentado el mundo en estos años. En 1992, andábamos inmersos en el sueño de lo que Francis Fukuyama denominó el fin de la historia y el capitalismo democrático liberal conseguía implantarse gradualmente en todo el planeta. La caída del comunismo parecía haber enterrado las utopías. Hoy, un cuarto de siglo después, sabemos que la verdadera utopía fueron aquellos felices noventa: la historia no terminó, no. Más bien al contrario. Hemos experimentado el regreso triunfal de los conflictos, las crisis, la violencia e incluso la amenaza de una tercera guerra mundial. El problema es cómo Occidente ha reaccionado a este giro imprevisto.

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/10/20/babelia/1476976602_505346.html

Los mzungo en matatus

Publicado: agosto 20, 2017 en Uncategorized

Solo el que vive en la espesura, sabe como es. Debido a esto, un extranjero nunca puede convertirse en el verdadero guía de otro pueblo.
Ngugi Wa Thiong´o

Mientras leía la novela “El diablo en la cruz” del escritor keniata Ngugi Wa Thiong´o de acuerdo a las noticias que llegaban del continente africano había mucha conflictividad social en muchos países como es el caso de Kenia, Burkina Faso, Nigeria, Ruanda. Desgraciadamente, las democracias en África son democracias de élite, no penetra a las diferentes capas sociales y, eso claro, eso genera un descontento generalizado – estas mismas palabras hace un tiempo, decía Domingo García Belaúnde, constitucionalista peruano, para el caso latinoamericano y, me parece, que ese diagnóstico todavía persiste a lo largo del continente amerindio. La novela de Ngugi Wa Thiong´o es un canto coral de rabia contra el colonialismo de toda bandera que asola en el continente africano- en América latina el colonialismo está más solapado, se ha mimetizado en las clases dirigentes aplicando políticas de dominación como el racismo y el olvido. En la reseña se dice que la novela lo escribió en papel higiénico mientras estuvo en la cárcel por cuestiones políticas, léase sublevarse contra la política neocolonial que se implementaba en Kenia. Lo escribió en su propia lengua el gikuyu como testimonio para que mucha gente pudiera acceder a parte de la memoria del país ¿se podría hacer una novela en kukama sea oral o escrita? Además se observa que a lo largo de la novela se insertan dichos populares (“El leopardo no sabía desgarrar, le enseñaron”, “la prisa excesiva estropea el boniato”), cánticos y los personajes cuentan su vida cuando viajan en un matatus (es un autobús que atraviesa diferentes lugares de Kenia y de África como el toca toca de Guinea Bissau). Uno de los protagonistas emblemática es una mujer, Jacinta Wariinga-Gaturia, una mujer colonizada mentalmente que cambia a una chica consciente de su realidad y lucha por cambiar lo que ocurre en su país cuando concurre a una reunión donde hablan los políticos y empresarios sinvergüenzas que han expoliado el país con el auspicio de los representantes de las grandes naciones occidentales, es de un gran simbolismo ese encuentro mafioso donde explican como roban a sus paisanos y a su país. Cuando terminas la novela todavía la indignación, por la injusticia, fluye por tu sangre. Me parece que ese era el objetivo de Ngugi Wa Thiong´o y lo ha logrado con creces.

P.D. Mzungo en suajili es diablo.

Lámina

Publicado: agosto 16, 2017 en Uncategorized

Casi todos los días hacemos viajes. Pueden ser cortos o largos. Son viajes no necesariamente en línea recta. Hay pocos en línea recta, sí ocurre se verá que no es camino fácil ¿la vida es una línea recta? Casi siempre te topas con meandros, sinuosidades, llanos o roquedales. Así con estas premisas en mis paseos matutinos observaba a un señor casi echado en el suelo que garrapateaba unas hojas con dibujos. Sea en invierno o en pleno estío, él ahí al pie del cañón. Con cabello cano, larga barba y gafas redondas tenía un aire al poeta Allen Ginsberg. Parecía bonachón. Lo veía pergeñar y colorear paisajes con mucha diligencia en unos folios que los ofertaba a los transeúntes. Pero no me detenía. Me dije que algún día de estos me detengo y miro lo que pinta. Un día de verano me detuve. Lo saludé y le pregunté si vendía esas láminas. Me miró hostilmente y me dijo a bocajarro: ¿Cuál es lo que quieres? Intuitivamente, y con cierto recelo, señalé una. Lo cogió dio la vuelta a la lámina, la firmó y me espetó, llévese. Pero yo con cierto apuro pregunté, ¿pero cuánto cuesta? Me volvió a mirar con ojos de rabia. Usted le pone precio, rezongó de mala manera. Uyy me dije a mí mismo, parece que le rompí la magia del momento de inspiración y que me diga que le ponga precio vamos mal. Es meterte en un brete. Con la lámina firmada por él insistía que le pusiera precio. Me sentía presionado. Le contesté que lo pusiera él, me replicó muy enfático, lo que me da es para comer – seguía metiéndome un cuchillo moral en mi conciencia. Diablos como salgo de este atolladero. Saque de unas monedas y se lo entregué. No me miró, las recibió y dio por cerrado el negocio. Como iba a caminar con ropa de deportes le dije que sí pudiera dejar la lámina por unos minutos que regresaba y me llevaba la pintura. Me volvió a mirar con cierta hostilidad. Casi gruñendo me dijo, “eso no lo puedo hacer, sí viene alguien y quiere esa lámina yo se lo vendo”. Me dejó sin palabras. Hace un rato me decía que le pudiera precio que él lo quería para comer y ahora me decía que lo vendería al primer postor. Al final, cogí la lámina y me lo llevé a caminar. Las primeras impresiones no son buenas consejeras y más de caminantes ingenuos como yo. Había idealizado a este personaje y al final resultó un ser gruñón con gramos de incomprensión. Así son estos viajes.

Mucho, mucho ruido

Publicado: agosto 15, 2017 en Uncategorized

Cuando uno sale de viaje aunque solo por un día y está lejos de los medios de comunicación (prensa escrita, hablada, telediario, prensa por internet, FB, twitter), siente una sensación indescriptible de bienestar. Hay una saturación de información que no nos deja pensar. Además que los medios de comunicación están tan sesgados y tóxicos que hay que tomar distancia. Hay que apartarse de ellos. Abruman con tanta estupidez. Estar bien informado significa poco en estos tiempos, lo primero que hay que preguntarse de que medio te estás informado, casi todos tienen sus obsesiones. Hay días que, aposta, no veo el telediario, sea este de un canal público (que cada día es peor) o de manos privadas (que no se distancia mucho con el público). Ambos andan desnortados. Con las noticias no se busca crear conciencia en la ciudadanía. No, no, quieren formar talibanes o bandas alrededor de una idea y, para desgracia, esta idea está manipulada o instrumentalizada para efectos políticos. Aquí no hay día que no salga las noticias sobre Venezuela, seguro que hay cosas que se están haciendo mal, pero que día sí y día también sigan con la matraca ya parece hasta sospechoso. Hace unos días hubo elecciones en Ruanda, el presidente ha sido reelegido para un tercer mandato bajo un modelo político más autoritario ad hoc – es un país con recursos naturales muy apetitosos, como el mineral que se usan para los teléfonos móviles (con trabajo infantil, según las noticias, en el recojo de esos minerales), y en manos de transnacionales y muchas de ellas vinculadas a los medios de comunicación, pero ni siquiera hubo un análisis de lo que ocurría en el país o la tendencia, cada vez más constante, en África como en ciertos países latinoamericanos de presidentes cada día más autocráticos. Cambiando de tercio, tenemos que las noticias (o rumores) deportivas (generalmente de fútbol) parecen de cotilleo, se nota que es verano. Con tanta noticias que intoxican se observa que las relacionadas con las inmigraciones siempre abordadas con un sesgo racista, colonial, patriarcal y etnocéntrico. Desgraciadamente, los y las periodistas están muy mal formados para aproximarse a un problema tan sensible de dignidad humana como lo fue la esclavitud en su momento. Casi siempre afloran los prejuicios ¿hacia dónde vamos así? En muchos telediarios en el colofón de las noticias pasan música y músicos, y casi siempre son los mismos, ¿acaso no hay más músicos? Cada día me apetece no ver las noticias en los medios de comunicación y soy un salvaje feliz.


Zadie Smith nació el 25 de octubre de 1975 en Brent, Reino Unido. / Cortesía Vogue

http://www.elespectador.com/noticias/cultura/zadie-smith-mas-alla-del-prejuicio-articulo-706880