¿Una ciudad sostenible?

Publicado: mayo 23, 2017 en Uncategorized

Hay personas que cuando vuelven a Isla Grande (condado literario en la Amazonía peruana) toman dos tipos de actitudes, principalmente, seguro que puede haber variantes. La primera es que están muy contentas con lo que ven o sienten –la pobreza del barrio de Belén y alrededores, la dejadez que acampa en cada esquina, el ruido que es un veneno mortal, la incuria de las autoridades entre otras situaciones. Es más, se hacen fotos y las cuelgan en el FB con frases horteras sobre la presencia en nuestra ciudad. Y hay otras que se indignan y quieren que las cosas no vayan por ese camino; que como la quieren la critican (con amor) con el mejor ánimo, para ellos la procesión va por dentro. Bajo esta singladura leía hace unos meses que la decana del Colegio de Arquitectos señalaba que la ciudad no tenía un Plan Director ¿? En cristiano sería que en la urbe no hay un proyecto urbano hacia dónde vamos, que no tenemos trazos ni rutas a largo plazo, que gobierna la coyuntura del día a día, que gana el corto plazo en nuestras decisiones como urbe, que cada jornada muestra las costuras y cultura de las luces cortas en la palestra, ¿hacia dónde vamos como ciudad?, ¿somos una ciudad sostenible? Para ilustrar con una arista (muy apretada) de lo sostenible, es decir, si la ciudadanía tiene acceso al agua potable (mínimamente), esta una pregunta que me ronda siempre que vuelvo en medio de la bulla que es atronadora, pero que para el común mortal de los insulares lo toman a broma. “Oye, mano, te has vuelto exquisito”, te lo enrostran en plena cara con cara de listillos. Recuerdo que le preguntaron, en una entrevista, al historiador José Barletti sobre la ciudad, y él señaló que vamos camino a la desaparición como cittá. Cuando leí esas palabras de Pepe me puse serio. Pero la verdad es que Ilha Grande, Long Island, Isola Grande cada día camina al caos por la incompetencia de quienes la gobiernan y que puede llevarnos a evaporarnos. No tenemos norte. Es una ciudad que crece al ritmo de los bandazos. A alguien se le ocurre hacer una carretera a Nauta y llaman a eso progreso. Los otros construyen un puente sobre el río Nanay y creen que con eso han solucionado el problema de desarrollo urbano. No. Una ciudad es mucho más que esas obras. Pero esas son preocupaciones pueriles, te dicen con superioridad y alzando los hombros, que siga la pachanga.

Cuando observamos el pasado con los ojos del presente, nos encontramos ante cementerios inmensos de futuros abandonados, luchas que abrieron nuevas posibilidades, pero que fueron neutralizadas, silenciadas o desvirtuadas, futuros asesinados al nacer o incluso antes, contingencias que decidieron la opción vencedora, atribuida después al sentido de la historia…

http://blogs.publico.es/espejos-extranos/2017/04/18/para-que-el-futuro-sea-de-nuevo-posible/

Reporte de un mal momento

Publicado: mayo 21, 2017 en Uncategorized

Recuerdo que viví en Perú el período de Fujimori, su vida y agonía política de perfil autoritario. Esta crisis la vivía desde la floresta. De su poca fe en el juego político que le daba mucha renta a una población descreída en la política que avalaba esos gestos. Además que no creemos en los procesos de diálogo y de ser complacientes con la corrupción, “roba pero hace algo”. Fue una de las agonías más tremebundas que viví. No había día que no saliera un caso de corrupción. El olor de la palestra pública era repugnante. Un general, su asesor, un exministro, que estaban involucrados con la rapacería de la hacienda pública. Creo que lo que más hace daño por la corrupción es el desaliento, la desconfianza que genera en la población. Más aún cuando Perú salía del drama del terrorismo y de una crisis económica muy dura (la hiperinflación aprista fue un legado casi traumático para muchos peruanos y peruanas). Se había aplicado una severa política de shock que siempre pagan los que menos tienen a favor de los que tienen. Tras cuernos palos, dice el refrán. A pesar del hercúleo sacrificio popular estos golfos vaciaban las arcas públicas. Lo curioso es que los gerifaltes fujimoristas negaban esos casos. Aquí en España estamos viviendo un caso similar. Es una democracia dopada, adulterada. Quien está con las riendas en el poder, el partido conservador, para obtenerlo usó dinero ilegal para el financiamiento de sus campañas electorales, según algunas conclusiones judiciales e investigaciones policiales. Además, los casos de robos de sus militantes a las arcas públicas es de escándalo – muchos de ellos lesionando derechos constitucionales como el caso de la venta de vivienda pública a fondos buitres. Mientras que los poderosos, aquellos que detentan el poder, lo niegan. No quieren ver la realidad. Desgraciadamente, siento la misma desazón del período de la agonía y ocaso del régimen de Fujimori.

Buena parte de la semana pasada estuvo marcada por el debate sobre Chavín de Huantar. Lamentablemente, fue completamente politizado en el mal sentido de la palabra, primando el posicionamiento de corto plazo. Se ha pensado poco en los sucesos de hace veinte años y mucho en la maniobra para ganar en la cancha chica, aislando a unos y atrayendo a otros. Ante ello, quizá es mejor recomenzar preguntándose por el concepto de héroe…

http://larepublica.pe/impresa/opinion/869341-acerca-del-heroismo


Siri Hustvedt EFE

http://www.eldiario.es/cultura/entrevistas/Siri-Hustvedt-entrevista_0_636587028.html

Distopía (IV)

Publicado: mayo 18, 2017 en Uncategorized

El descepe del caucho en la floresta tiene una larga sombra que todavía vivimos sus funestas consecuencias. Seguimos acunando una clase política desnortada que como muestra están las desastrosas gestiones en el ámbito regional y municipal desde hace varios años en la región; una toma de posición sobre los recursos naturales donde prevalece hegemónicamente la extracción como medida suprema; una literatura y otras artes que se ha quedado en pergeñar un cosificado costumbrismo estéril; una sociedad civil que vive aletargada por los problemas que tienen que enfrentar el día a día – crisis económica, desempleo y un largo etc. Es decir, estamos turbados todavía por lo sucedido en ese rincón de Perú que era el Putumayo. Es una de las líneas de base imaginarias a tener en cuenta. La turbación no nos ha permitido tener un proyecto claro sobre este lado de la floresta. Lo único claro que hay es una apuesta desde afuera, con alianzas locales, para que esta región sea un espacio para la experimentación con proyectos descomunales que afectan al entorno natural y los recursos naturales. Se parte del epítome que como es tierra baldía allí podemos crear quimeras (supay) barnizadas con desarrollo y progreso que al final nos pasan factura sin devolución, ¿pero qué es lo que queremos?, ¿estamos hipotecando nuestro futuro o ya está hipotecado de acuerdo con el mapa de lotización existente sobre los recursos naturales? Desde la clase política, la clase económica y la sociedad civil no nos hemos puesto de acuerdo en puntos mínimos sobre qué es lo que queremos sobre la Amazonía, ese es uno de los grandes escollos. Estos escollos vienen desde esa línea imaginaria que nos ha dejado el caucho.


Imagen de Enrique Vila-Matas, quien dice que su nuevo libro es una novela basada en diarios. / AFP

http://www.elespectador.com/noticias/cultura/vamos-regresando-un-realismo-de-zanahoria-enrique-vila-matas-articulo-692584