Parábola amazónica

Publicado: agosto 20, 2025 en Uncategorized

Foto: Trimezia northiana o Lirio caminante, huerta de Melita Donayre Pinedo.

Con el estío de extremo calor en este lado de la península, me puse a releer «Tristes trópicos» de Claude Levy –Strauss, es una suerte de diario de viajes, apuntes etnográficos, dietario, de su paso al interior del Brasil. Hace años lo había leído fragmentariamente. Fue publicado en 1955 y sus apuntes son de alrededor del 1938.  La periodista brasileña Eliane Brum recomienda leer este texto para ponernos en contexto de esa parte de la Amazonía continental.

En la lectura me encontré con un sabroso apunte que lo comparto. El etnógrafo Levy –Strauss luego de convivir con los nambiquara apostilla sobre hombres, mujeres y jefes. Me importa comentar, resumidamente a riesgo de caricaturizar, de los jefes en este grupo nómada. Señala que ser la cabeza de este pueblo no es una empresa fácil. Quien lo hace tiene que hacer pasmosos esfuerzos para tener contentos al resto de los integrantes. Debe ser generoso. Ser un buen cazador y cazar para el grupo, prever lo que se pueda venir en tiempos de escasez o falta de lluvia y él debe encontrar las posibles soluciones, casi no duerme. Hacer mil cosas para que la gente no se aburra. Debe saber mantener y conservar su jerarquía. La supervivencia del grupo, prácticamente, se lo debe a él. Si no cumple con los deseos del «soberano» este debe abandonar el liderazgo. En compensación a esos arrestos al jefe se le permite la poligamia. Levy –Strauss comentaba, seguramente jocosamente, que esa liberalidad no le compensaba por los otros esfuerzos para ser el jefe.

Al leerlo me dije que los nambiquara nos han dado una lección de democracia. Sí no estamos satisfechos por quienes nos mandan, debemos exigirles que renuncien ipso facto. En los actuales momentos aciagos que vivimos en Perú ¿no sería conveniente que quienes detenten el poder renuncien por incompetentes y corruptos? La promulgación de la ley de amnistía es la gota de agua que ha rebasado el vaso. Espero que la ciudadanía despierte  del letargo. 

¿La perversión del mérito?

Publicado: agosto 6, 2025 en Uncategorized

Foto: Encarna Murayari Tihuay

Hace poco una joven política española en su currículum académico adulteró carreras profesionales que nunca hizo, y su partido, ante el alud de críticas de la opinión pública la forzó a renunciar. Seguidamente, el canal de Berlusconi, no perdió el tiempo y la ha contratado como tertuliana televisiva conociendo su desfachatez y habilidad para el insulto –sabemos que la televisión como las redes sociales aguantan todo. Detrás de todo esto está el concepto de meritocracia que ha sido acuñado en el mundo anglosajón que rápidamente ha cundido a otros espacios y culturas, el filósofo Michael Sandel ha escrito un libro curioso «La tiranía del mérito ¿Qué ha sido del bien común?» que aborda este tema y su desajuste en la vida social. Lo que le pasó a esta joven política, y pasa a muchos políticos, es que con facilidad adulteran esfuerzos académicos y se ponen medallas inmerecidas en el pecho, es el fenómeno conocido popularmente como la «titulitis».

Esta distorsión se da en el mundo académico con gran tolerancia y silencio atronador. Hay revistas especializadas en publicar artículos insustanciales a cambio de un pago y la publicación va al currículum de los pergaminos. En este mismo camino, se erigen universidades con peso feble con el único propósito de facilitar los títulos profesionales. Este fenómeno es casi universal, en cada viaje de vuelta a Perú, me sorprende la cantidad de universidades privadas (en Madrid crecen como hongos) que afloran con el objetivo de otorgar títulos profesionales previo pago de pensiones onerosas; la educación es un negocio al alza. Pero esta situación no solo alcanza a los títulos profesionales.

Desgraciadamente, los títulos de postgrado en ciertas universidades están enlodados de esta forma de corrupción. Las alumnas y alumnos de postgrado para el trabajo de investigación deben ponerse de acuerdo en el «cobro» con el director responsable para que le den el visto bueno –en algunos casos, me comentan, que esta maffia elabora los trabajos de investigación a satisfacción de quien paga. Infelizmente, esta mala praxis académica también ha alcanzado a las universidades de Isla Grande. Cruel destino nos depara.

Extrañamiento

Publicado: julio 23, 2025 en Uncategorized

Foto: Encarna Muyarari Tihuay

Leía un ensayo sobre el exilio y tropecé con la palabra extrañamiento. Lo primero que pensé es que significaba extrañeza mezclada con nostalgia, mi padre adolecía de este extrañamiento, no se sentía a gusto en Lima, añoraba hasta los huesos la floresta. En el diccionario la hallé con varios significados que va desde la añoranza, nostalgia hasta que la palabra es sinónimo de destierro, exilio, expatriación. También es asombro, extrañeza. Va en varias direcciones, ignoraba la del exilio –el poeta Martín Adán vivía su exilio interior en los psiquiátricos de Lima.

En el significado de exilio esta palabra tiene matices. Allí encontramos a los refugiados, los que tienen que emigrar por razones políticas, económicas, religiosas, por desastres ambientales; a los que sufren el destierro por las ideas, a los expatriados; a las personas que migran y están en una situación irregular en un país, que no son pocos, están dentro del concepto de exiliados.

Cada uno carga sobre sus mochilas una parte del significado exilio, que en contenido se entiende aquel que por diferentes razones están fuera de la patria originaria. En esas tierras extrañas –como dice en sus relatos y novelas la escritora norteamericana de origen indio, Jhumpa Lahiri, uno parte de cero. Todo el capital simbólico que habías acumulado se diluye. Tienes que saborear y tragar pesadumbres. Es volver a empezar. Un pueblo indígena, de los muchos en la selva, que ha vivido ese extrañamiento ha sido el pueblo uitoto en el período cauchero. Los desceparon del Putumayo y los dispersaron al Ampiyacu, al río Momón y otros sitios de la cuenca amazónica y se han rehecho a través de la memoria donde se religa la añoranza, el daño, la experiencia fragmentada del exilio y la extrañeza.

Extrañamiento, una situación que todos deberíamos experimentar en nuestras vidas.

Memorias de la goma

Publicado: julio 9, 2025 en Uncategorized

Foto: ribera del Amazonas

La explotación de la goma en los primeros años del siglo XX todavía escuece en la floresta, tanto que algunas veces, nos despista. En ese sentido, son muy loables los esfuerzos por levantar la memoria (o memorias) de lo que ocurrió esos días y lo que se vino después, aunque parece que nos pilla adormilados por los cánticos de sirena del extractivismo sin medida que pesa sobre los recursos naturales. A pesar de ello, hay que seguir en ese empeño, el de levantar memorias.

Bajo esos vientos, el de reelaborar la memoria de la goma, está la película de Winston Martínez «Shiringa. Genocidio y resistencia en la Amazonía»  con una aproximación muy singular, dialoga y confronta con los nietos -que también han reconstruido sus memorias más personales, de aquellos que protagonizaron ese periodo del caucho, como es el coloquio entre Brus Rubio y Ondina de Loayza (la gramática personal de Ondina es digna de una novela o un ensayo sobre los vericuetos de la memoria); es un trabajo de catarsis, de reparación y sanación, siendo esta una de las tantas entradas sugerentes a la memoria de la goma.

Pero ese dolor y construcción de la memoria nos puede hacer perder el norte. Leí hace un tiempo atrás, por estos días se vuelve a repetir, la petición de la constitución de una Comisión de la Verdad de lo ocurrido durante el período de la explotación del caucho ¿Es viable o es un recurso hiperbólico? Desde el punto de vista logístico es poco viable por muchísimas razones que no las desgrano por ser ingentes, y además, por los efectos, se polariza socialmente sin ningún resultado. Ojo, no solo se trata de un enfrentamiento caucheros contra indígenas, es mucho más.

Lo más sensato, en mi modesta opinión, es levantar memorias de lo ocurrido en ese periodo de la historia, como el trabajo de Winston Martínez. Ese ejercicio de memoria significa traer el recuerdo al presente para que no se quede en ese rincón del olvido porque recordemos que la memoria y el olvido se dan la mano.

Magullada memoria

Publicado: junio 25, 2025 en Uncategorized

Imagen: reposo del día (Foto de Melita Donayre Pinedo)

Cuando era pequeño veía a mi madre inmensa – la sigo viendo, ella en su juventud había sido jugadora de baloncesto. Un recorte de periódico que se perdió en la vida peripatética que llevábamos y las fotos del álbum familiar certifican su paso por ese deporte, su puesto era de defensa. Cada vez que le recuerdo su juego bajo el aro, ella esboza una ligera sonrisa y me responde con gramos de desazón, eso fue hace mucho tiempo. En los distintos lugares que hemos estado nos ilustraba contándonos cuentos o nos ayudaba con los ejercicios de matemáticas, con sus propias reglas –aprendidas en la escuela de su infancia, para facilitar las tareas. Su carácter es introvertido, le preguntas que tal está y ella dice bien, aunque haya pasado mal esos días y noches (¿será para qué no me preocupe?). Le encanta observar, escribe en unos folios que luego los rompe u olvida lo que ha escrito. Le encanta la rutina, la sacas de ella y se enoja, sus conocidos enfados trascienden el Océano Atlántico. Cuando está disgustada te castiga haciéndote luz de gas, mi hermana y yo damos fe de ello.

Desde noviembre vive con mi hermana que es médica, en el mato brasileño, después que falleciera mi padre. Hablo con ella todos los días, pero hemos quedado que dos veces a la semana, practicar ejercicios de matemáticas y el de contarnos historias –me reprocha que adultero los relatos que me cuenta. Le leo fragmentos de los cuadernos de Saramago o de Cicerón sobre la vejez y comentamos las glosas; la vejez y doña Melita, como la llama F, son incompatibles, no como el estoico romano que asumía con entereza la senectud. La memoria jabonosa le está jugando malas pasadas, tiene síntomas de deterioro cognitivo que avanza a hurtadillas y va ganando territorio; las fechas y los días le bailan. Los olvidos son asiduos amigos.

Magullada memoria.

Cupidos de algoritmo

Publicado: junio 11, 2025 en Uncategorized

Imagen: Un rincón de Isla Grande

Vimos tiempos de borrascas. Son tiempos de cambios y, desgraciadamente, sin dirección. En la Amazonía cuando cae y acampa la lluvia son momentos de rotundas transformaciones –ya nada es igual después de esta, la floresta es un espacio de vertiginosas permutaciones y sobrevivimos adaptándonos. La sociedad actual también está inmersa en esas mutaciones, la brújula gira y gira, aunque no siempre apunta al norte ¿tenemos norte?

Dentro de esas mudas están las relaciones amorosas. Un pata me comentaba que él usaba una aplicación de citas en Isla Grande, en verdad, me quedé perplejo. De rondón pensé que su habilidad de cazador o cazadora estaba muy limitada. Le pregunté ¿usas esa aplicación en la isla? Muy suelto de huesos y sonriendo maliciosamente, me dijo que sí, pero con carácter eminentemente sexual. Es más, me comentó para suavizar, no solo es sexo, hay muchos amores que han nacido de esa aplicación, no te hagas el despistado (había leído que en Lima, un policía valiéndose de las redes sociales en una cita descuartizó a una muchacha). Por unos segundos me sentí un dinosauro por su comentario. Los faunos y cazadoras de la floresta antes de morir como el dinosaurio (que puedo ser yo) se adaptan y cambian de piel. Infelizmente, ahora, son cazadores guiados por el algoritmo –sí, suena muy triste, ya no se guían por el olfato, la intuición, los puntos en común; se dejan guiar por un puñetero algoritmo, es realmente desolador, no solo por la cazadora o cazador sino como seres humanos.

Para rematar, leía una crónica que decía que hay aplicaciones para buscar parejas que giran alrededor de la lectura de libros (¡toma ya!, grité para mis adentros). Sí, se juntan parejas alrededor de determinadas lecturas o autores, y de ahí, puede surgir el amor o una aventura de una noche loca. En las conversaciones con mi abuela Natividad le comentaba como estaba cambiando el mundo, ella guardaba silencio por unos segundos, me sentenciaba: hijo, el fin del mundo está cerca y no le faltaba razón porque su mundo tradicional estaba haciéndose trizas. Un reputado sociólogo, Richard Sennet,  decía hace poco en una entrevista que las redes sociales se han vuelto redes antisociales, y también, no le falta razón ¿Viva el amor?   

¿Mal de amores?

Publicado: mayo 28, 2025 en Uncategorized

Foto: competencia de altura, Isla Grande

Uno de los sentidos de las palabras de mal de amores nos señala el desajuste entre la persona que se ama y las expectativas que nos hemos puesto sobre ella, esa aflicción es lo que se llama mal de amores y la podemos llevar a otros espacios. Esa dolencia obsesiva -compulsiva es lo sufrimos los que vivimos en la ciudad insular de Isla Grande, al pie de río Itaya. La amamos tanto que nos obnubila.

Ese amor que linda con lo patológico nos ciega para ver los defectos, solo se destaca las presumibles virtudes que hay que buscarlas en plan Diógenes Sinope, quien andaba con el famoso candil.

Es una constatación que observan los viajeros y viajeras que llegan al viejo fondeadero. Cualquier comentario o comentarios críticos con la ciudad, salen en tromba para decirte que no amas a esta, que la menosprecias; una lectora tímidamente dijo que te dan un apanado si osas criticarla. Te miran queriendo estrangularte soltándote la coletilla: tú vives fuera y es por eso que no la entiendes, mejor que te calles. Que la ciudad es bulliciosa, deben ser tus finos oídos porque no escucho el ruido, es más, aquí hay mucha paz y tranquilidad –aunque haya sicarios sembrando el pánico y apretando el gatillo. Que hay cerros de basura en las esquinas o en los mercados, te miran crucificándote moviendo la cabeza en señal de desaprobación a tu comentario. Como es posible que tengamos al río más largo y caudaloso del mundo y que padezcamos de la asequibilidad y de la calidad del agua potable (este reclamo era de mi padre ante la desidia de las autoridades), eres un quejica te endilgan, por más que haya sentencias judiciales en contrario, como la de Punchana. Que hay trata de mujeres en la ciudad que incluye prostitución infantil, esas son tonterías, estás mejor con la boca cerrada te endilgan el trabucazo. Que la ciudad no tiene suficientes parques y árboles ¡que ya! vienes con ideas afuerinas. Sería bueno adoptar las bicicletas para aminorar el ruido de los motocarros, mira ve, esas son recetas que no funcionan aquí te responden casi molestos. Que no hay un plan lector y por eso andamos en los últimos lectores en comprensión lectora, te atraviesan con la mirada enfadados por la observación. Hay un elevado índice de anemia infantil en la región, te miran ignorándote. El río Nanay está en serio peligro por contaminación, esbozan una sonrisa floja.

Mira ve, aquí es la Isla Bonita, sentencian y te cortan cualquier diálogo ¿Mal de amores?

Foto: Encarna Murayari Tihuay

La Amazonía rural es el espacio más abandonado de las políticas públicas, la población está desprotegida y el Estado, como tal, apenas llega o llega mal. La educación es un de las piernas que más cojea en el progreso de la región. Hemos tenido una breve conversación con Encarna Murayari Tihauy, una profesora rural quien tiene varios lustros enseñando en la Amazonía olvidada, aquí un resumen de lo hablado:  

¿Cómo afronta una profesora formada en la ciudad el mundo rural en la Amazonía?

Una profesora formada en la ciudad que se muda al mundo rural en la Amazonia puede enfrentar varios desafíos y oportunidades como, por ejemplo, adaptarse a una cultura y estilo de vida diferente al que estaba acostumbrada en la ciudad, enfrentar la falta de infraestructura y recursos adecuados en la escuela y la comunidad rural, la comunicación con los estudiantes que hablan diferentes lenguas, diferentes costumbres. También sentir aislamiento y soledad debido a la distancia física y cultural de la ciudad; como también las oportunidades de aprender sobre la cultura de la comunidad, conectarse con la naturaleza y el medio ambiente de la Amazonia.

 ¿Es suficiente lo que se aprende en el instituto o la universidad?

La formación docente en el instituto o la universidad es un paso importante para convertirse en una profesora, pero puede no ser suficiente para enfrentar los desafíos y oportunidades que se presentan en la práctica docente cada día con los estudiantes, es otra realidad.

¿Qué cosas hechas falta en la formación?

Mayor énfasis en la diversidad y la inclusión en la formación docente, incluyendo la atención a las necesidades de estudiantes con discapacidad y de diferentes culturas que existe en muchas comunidades.

¿Tres ideas resumidas para mejorar a las profesoras y profesores del mundo rural en la educación, este caso, en la Amazonía?

1.Ofrecer formación continua y contextualizada a los profesoras y profesores que trabajan en zona rural, que se adapte a las necesidades y desafíos específicos de la región.

2. Proporcionar el acceso a los recursos y tecnologías para las escuelas rurales, para mejorar la calidad de la educación, como lo tienen los colegios de la ciudad.

3.Brindar apoyo a los profesores, a través de asesores pedagógicos que puedan ofrecer orientación y retroalimentación constructiva

¿La conexión a internet puede romper el aislamiento del mundo rural y de qué manera puede mejorar la educación en Loreto porque andamos con cifras en rojo? Lo digo porque desde Madrid sabemos de tus andanzas y zozobras, a través de imágenes que cuelgas en las redes sociales donde das cuenta de lo que haces en tu comunidad.

La conexión a internet puede ser una herramienta poderosa para romper el aislamiento en el mundo rural, ya que en las comunidades no tenemos acceso al internet, a la comunicación, solo cuando vamos a la ciudad nos informamos: puede mejorar de varias maneras la educación en Loreto; por ejemplo, mejorando la infraestructura educativa, incluyendo la construcción de nuevas escuelas y renovando los que ya existen, la inversión en educación ayuda a reducir la brecha educativa no solo en la región Loreto, también en todo el país.

Encarna Murayari Tihuay. Es Profesora de Educación inicial, trabajando 14 años en zona rural, 12 años por el rio Napo-frontera Perú-Ecuador, y actualmente, trabajo en la comunidad de Capironal, rio Amazonas.

El ardor de la literatura

Publicado: mayo 14, 2025 en Uncategorized

Foto: Mario Vargas Llosa en la Feria de Madrid

Acabados los empalagosos elogios fúnebres sobre el deceso del escritor Mario Vargas Llosa, con más reposo y desde la distancia, trazo una breve apostilla sobre él. Me parece que todas las alabanzas, loas (muchas interesadas), lisonjas puestas en tinta y en digital, él las recibió en vida y las saboreó como cualquier mortal, muchas de ellas, seguro que las desechó. De los comentarios leídos van del dulzón halago a la crítica sin piedad por sus mutantes ideas políticas. Le criticaron su doble nacionalidad, su título de nobleza, sus matrimonios, es decir, aspectos de su vida privada eran la comidilla de propios y extraños. Recuerdo que una de sus primeras obras que leí de él fue «La casa verde», quedé deslumbrado de las virguerías narrativas rompiendo tiempos y espacios, eran las enseñanzas de Faulkner, a Joyce y otros más – su discurso al recibir el premio Rómulo Gallegos me mantuvieron con fiebre literaria varios meses. En los años grises y violentos de la universidad leí «Conversación en la catedral», repetíamos y discutíamos con amigos la frase de Zavalita: ¿Desde cuándo se jodió el Perú?, palabras que dieron para discutir a los intelectuales peruanos que él tanto criticó por estar encerrados en sus habitaciones insonorizadas con paredes de corcho.

Recuerdo que cierta vez acudí al Teatro Británico de Miraflores a escuchar su disertación sobre George Orwell, lo hacía cuando las muertes y balas caían en el territorio peruano –hablar de Orwell en ese contexto tenía un gran significado, más en estos tiempos líquidos. Él en la puerta de la entrada del teatro saludaba amablemente a quienes fuimos a escucharlo. En mis garbeos por el centro de Madrid, cuando vivíamos en El Olmo, antes que la «turistificación» nos desalojara, recuerdo que un día me topé con él cara a cara, parecía imbuido en algún proyecto literario. Solo quedé mirándolo, en silencio le agradecí por su dedicación a la escritura, a su devoción por Flaubert y por haber alumbrado todas esas historias que resuenan en la testa. Paseando por un museo de arte en Bahía de todos los Santos, Brasil, me topé con una escultura de Antonio Conselheiro, de rondón en mi memoria me llevó a «La guerra del fin del mundo» y al universo de Canudos, al periodista miope a quien se le rompe las gafas y escribe a tientas sobre ese brutal enfrentamiento. Haremos mal en juzgarlo parcialmente, no lo merece. Ante todo fue un contradictorio mortal como muchos de nosotros.  

Amazonía, urbe et urbis

Publicado: abril 30, 2025 en Uncategorized

Imagen: Cubierta de «Querida Amazonía»

En un balcón de una casa de Buenos Aires hay una figura del Papa Francisco, es tan popular como la de Diego Maradona. No era hincha de ningún de los grandes equipos de la ciudad porteña, era de San Lorenzo, conocidos como «Los cuervos». La escritora Mariana Enríquez lo llamo, el poderoso más compasivo. Apelando a mi memoria recuerdo a muchos Papas, pero a Francisco lo tengo (tenía) más cerca, quizás porque hablaba español y era argentino como el Che Guevara quien recorrió una parte de la Amazonía. Ahí hay un punto en común de ambos: La Amazonía. En pleno período de la sangrienta explotación cauchera de principios del siglo XX, el Papa Pío X publicó la encíclica Encíclica Lacrimabili Statu, donde se fijó posición de lo ocurrido en estos bosques con las muertes de indígenas en el Putumayo. Han pasado muchos lustros para que otro Papa como Francisco (en la intimidad lo llamo Jorge, el del fin del mundo), publicara la Exhortación apostólica postsinodal «Querida Amazonía. Al pueblo de Dios y a todas las personas de buena voluntad» preocupado por la vida social de este «gran bioma compartido» por varios países de la cuenca. Así con ese apego se dirige Francisco a estos bosques. Allí entre otros sueños, como está dividido el texto, cabe resaltar el sueño cultural y el ecológico. Ante este colapso ambiental que vivimos sobresale la voz de Francisco, él enfatiza sobre el agua: «el agua que abunda en la Amazonía, es un bien esencial para la sobrevivencia humana, pero las fuentes de contaminación son cada vez mayores», más claro no lo puede decir. En un contexto de extracción y de deriva de no reconocimiento de los problemas existentes en este ecosistema, «Querida Amazonía» es un buen auspicio para la reflexión, no cabe duda, es el mejor legado de Francisco para la floresta continental.

OTRO SÍ: Pueden ver el buen documental de Wim Wenders, cineasta alemán, sobre el Papa Francisco en: https://youtu.be/MOmY8i-uBcY?si=HzmiGQLm5sC6Ui6r