https://ethic.es/2021/02/el-modernismo-de-un-ulises-casi-centenario-llega-al-siglo-xxi/

Amamos tanto a Ofelia

Publicado: marzo 3, 2021 en Uncategorized

El otro día el azar se ha cruzado nuevamente en la historia de Ofelia Montesco, me topo con ella en los momentos más insospechados. Miro el watsap, era un mensaje de Paul Rodríguez Gonzáles, desde Contamana, a las orillas del Ucayali, me quedo aturullado en el sofá de la calle de la granada en Madrid. Con él habíamos coincidido en la presentación de un libro en una librería en Isla Grande, pero en esta oportunidad lo que nos unía eran las búsquedas y hallazgos sobre la vida de Ofelia Grabowsky Edery, conocida como Ofelia Montesco, gran diva del cine de oro mexicano. Tengo que decir que las pesquisas tras las huellas de Ofelia me han hecho recorrer diferentes coordenadas geográficas. Ella es tributaria de dos ramas judías, la sefardita de parte de madre y la askenazí de parte de su padre. He estado en Tánger que es uno de los lugares donde parte el rizoma francés de los Edery, según una de sus parientes que me escribió al blog. He entrelazado información con parientes de ella de Berlín, gracias a la generosidad de mi amiga Elsa Rengifo. Así como también con el primo de Ofelia desde Lima, Daniel, quien estuvo con ella en Ciudad de México. La biografía sobre esta actriz amazónica, poco a poco, se va dibujando mejor. La parte de Grabowsky tiene una historia más literaria, sí cabe, porque es un territorio todavía en tinieblas. Eso puede dar para otra historia como del “El gueto interior” de Santiago H. Amigorena, sobre la madre de su abuelo, quien escribía cartas desde el gueto de Varsovia, cuando los nazis avanzaban sobre ellos, hasta que dejó de remitirlas a Buenos Aires, ahondando más el solipsismo del personaje. En la historia de Ofelia, su padre había decidido retornar a Polonia cruzándose de por medio la Segunda Guerra mundial que interrumpió su plan original, eso puede ser un punto de inflexión para la escritura. Al recibir el mensaje de Paul Rodríguez, fue como un zurriagazo a mi desmaña de estos días. Me comentó que es profesor en el colegio Valentín de Uriarte de Contamana, que junto a la profesora Patricia Tarrillo, se han empeñado en escarbar al detalle la vida de la más grande actriz que ha tenido esta parte de la floresta de Perú. Muchos de sus hallazgos son muy prometedores, lo van publicando desinteresadamente en la página de FB del colegio, lo pueden buscar allí. Inclusive se han puesto en contacto con la familia de Ofelia y están próximos a entrevistas con informantes claves, es decir, han dado grandes pasos en la búsqueda. Es una cartografía emocional que va tomando forma. Sin querer, con Paul y Patricia, hemos formado de facto una cuadrilla de devotos secretos de esta gran attrice amazónica cuyo lema podría ser: Amamos tanto a Ofelia.

P.D. La mejor noticia es que personas, como Paul y Patricia, se han arremangado las camisas y se han puesto a hurgar la historia de Ofelia, desde el lugar donde nació ella, en sus pesquisas señalan que nació en el Lago Chia Tipishca, a unos minutos de la ciudad de Contamana, dependiendo sí el río está crecido o no. Esta misma información lo corrobora el periodista Raúl Herrera Soria. Mi prima Inés Villasís, contamanina de pro, nunca tuvo dudas que nació allí cuando le pregunté por Ofelia, fue categórica como la información que proporcionan el dueto de Paul y Patricia, Ofelia Montesco nació en la profundidad de estos bosques, no lo olvidó nunca.

La fotografía que se publica me fue proporcionada por Paul, son inéditas para muchos, es el bautizo de su hijo Álvaro. Pertenecen al archivo fotográfico de Álvaro Ortiz Grabowsky- Louise Castleton. Se puede ver a la actriz mexicana Angélica María, conocida por las telenovelas en Latinoamérica.

El mismo Paul me facilitó la fotografía, de al lado, es de un cuadro que hay en la biblioteca de Contamana.

https://elpais.com/elpais/2021/01/21/eps/1611241381_133281.html

¿En medio de dos pufos?

Publicado: febrero 24, 2021 en Uncategorized
In memoriam de Ricardo Delgado Tuesta,
compañero con quien discutíamos, apasionadamente, por la floresta


La Amazonía con todos sus problemas y posibilidades está envuelta, por estos días, en una lluvia de “pactos” en la que ella poco a nada ha tenido que decir. De la noche a la mañana han brotado como hongos los pactos en una de las zonas de “alta conflictividad social”, como es Loreto, de acuerdo al último boletín de conflictos sociales de la Defensoría del Pueblo ¿De dónde nacen los pactos? Una de las razones esgrimidas de los “pactos” es el contexto electoral o la crisis de la pandemia que mostrado todas las debilidades en la región, sobre todo de gestión de parte de los responsables y, de alguna manera, de la carencia de compromiso cívico de parte de la ciudadanía. En una de las justificaciones de los “pactos” se menciona, como una de las razones, el Bicentenario, pero la cita con la historia es solo residual o de soso aliño a lo largo del texto. Como es por todos conocidos, los planes de ajuste estructural aplicado en los noventa han desvalijado el poco Estado que había y estamos pagando las consecuencias con creces, como es el caso de la salud pública. Como decía hace poco la periodista Sonaly Tuesta, lo paradójico es que en la región “pulmón del mundo” las personas se están muriendo por falta de oxígeno. En medio de toda esta crisis, de varios frentes, emergen los pactos de marras en uno y otro lado del bosque. Uno de ellos promovidos en Iquitos de gran aliento extractivista y con su posición clara a favor de la opacidad como el no al Convenio Escazú. El otro pacto con una visión más “centralista” que pasa de pie juntillas los problemas de la Amazonía, nos dibuja una floresta edulcorada y bastante alejada a lo que se vive a diario, con halitosis utilitarista y de conceptos vagos, que poco ayudan al debate. Estas dos propuestas de pactos, desgraciadamente, nos está mostrando que no tenemos una capacidad de respuesta desde la floresta para rebatirlas, nadie ha dicho nada. Unas influirán más que otras, seguro, por sus auspiciadores que se enjuagan hablando de la Amazonia al margen de lo que suceda en ella. Estamos en el medio de estos dos pufos. Las dos propuestas, a pesar con todo el respaldo que tienen detrás, tienen limitaciones. Seguimos perdiendo.


P. D. Con Ricardo Delgado Tuesta, fui compañero de colegio y de universidad, partícipes y cómplices de muchas reflexiones sobre la Amazonia y de tardes de cine en “los años verdes”. Fino lector, recuerdo que me prestó el libro de Ovidio “El arte de amar”, del cual era un fervoroso seguidor del poeta romano. Su partida fue un zurriagazo en medio de estos tiempos inciertos de pandemia. Todavía vamos asimilándolo. Acompañamos en el sentimiento a su familia. Que la tierra te sea leve, Ricardo.
https://www.publico.es/entrevistas/santiago-alba-rico-monarquia-sido-grandes-obstaculos-democratizacion-espana.html

La Amazonia ¿La edad de Piedra?

Publicado: febrero 17, 2021 en Uncategorized
El premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, es uno de los escritores distinguidos que más ha escrito sobre la floresta. Podríamos decir, que es un escritor amazónico, no por el lugar de nacimiento, que es un accidente o lotería social, sino por sus obras pergeñadas, muchas de gran factura como “La casa verde” o “El sueño del celta”, para citar dos de las muchas, que tienen como escenario la maraña. Pero la relación de Vargas Llosa con la selva ha adolecido de adecuada aproximación, creo que no solo con la Amazonia, con Perú o España, puede pasar lo mismo, lo digo por sus escritos quincenales, quizá sea por las lentes que usa al momento de mirar. En la “Historia secreta de una novela”, ensayo repujado después de escribir “La Casa Verde” cuenta que conocer la selva le permitió ver una parte de Perú que ignoraba, apostillando, “Este recorrido por el Perú amazónico fue, también, una conmoción para mí (…) allí descubrí que el Perú no solo era un país del siglo veinte (…) sino que el Perú era también la Edad Media y la Edad de Piedra”. Vamos a ver, que lo diga en 1958, le podemos hacer una benigna concesión aplicando un in dubio pro scriptor, forzando el adagio latino, la duda favorece al escritor o escritora. Pero, que lo vuelva a repetir en un escenario de pandemia global en 2021 ya comienza a preocupar seriamente. Recientemente, un conocido cronista de viajes de la península, que estuvo en la Reserva Pacaya Samiria en Perú, le hizo una entrevista relacionada con los viajes. Cuando responde sobre Perú, al aludir a la selva y los Andes, vuelve al rancio soniquete de la Edad de Piedra, han pasado más de cincuenta años y nuestro ínclito escritor vuelve a la vieja, sesgada y mohosa fotografía de 1958 ¿Qué ha pasado?, ¿En la selva vivimos en la Edad de Piedra?, él se refiere a la costa como el lado de la modernidad que se vive en Perú ¿De qué modernidad nos habla el escritor de “Pantaleón y las visitadoras”?, ¿A la modernidad material o mental? No creo que se refiera a la modernidad mental porque Lima y gran parte de la costa persiste un pensamiento decimonónico que anula a gran parte de Perú y está muy lejos de la ansiada modernidad que pregona. Esas anteojeras sobre modernidad o barbarie se pueden ver claramente en el informe de la Comisión Uchuraccay que él la presidió. Me pregunto con una visión tan reduccionista ¿Se puede entender el Perú?, ¿Cuándo Zavalita suelta la celebérrima pregunta “¿Desde cuándo se jodió el Perú?”, a qué Perú aludía? Confieso que cuando leí en la universidad “Conversación en La Catedral”, la disfruté mucho y me pareció una gran novela, pero con el tiempo y los años he ido dimensionándola. Está muy claro, que nuestro más prolífico escritor es ciego con lo que sucede en la floresta ¿Los horrores del caucho nos ubicaron en el mapa de la modernidad o de la barbarie?, ¿El boom petrolero nos llevó al vergel de la modernidad o era una vuelta al extractivismo de siempre?, ¿Qué fue para él “el Baguazo”?, ¿Acaso lo sucedido en Bagua no evidenció la ignorancia a los problemas de la floresta desde Lima? A vista de ojos, como se decía en una vieja frase forense, hay un serio problema de aproximación en nuestro gran escritor. Ojalá que algún lector o lectora de ese lugar de la Edad de Piedra pueda leer esta crónica desde su móvil o portátil.
https://elpais.com/cultura/2021-02-11/muere-a-los-79-anos-chick-corea-leyenda-del-jazz.html
https://www.lavanguardia.com/cultura/20210117/6183807/eva-illouz-amor-libro-fin-katz.html?utm_medium=social&utm_source=facebook&utm_content=cultura

¿Pacto por la Amazonía?

Publicado: febrero 10, 2021 en Uncategorized
Muy temprano, en la liturgia matutina de la distancia, de leer los diarios de Illa Gran y alrededores, salta la noticia de un posible pacto sobre la Amazonía firmado por los candidatos y candidatos a una curul en las próximas elecciones al Congreso en Perú ¿Pacto? Me pregunto. Consulto a unos amigos y me comentan que de pacto nada, ignoran que se haya firmado ese compromiso. A lo largo de la mañana y tarde voy desmontando la noticia. Al leer el susodicho pacto se puede leer un fuerte tufo “neoextractivista”, como la construcción de carreteras sin ton ni son. Este tipo de pensamiento utilitarista tiene como pendón denostar e ignorar la historia de los recursos naturales en la floresta. Es una idea que tiene como base la memoria deslavazada de los bosques. Quien o quienes hayan pergeñado el pacto está muy lejos de la realidad al desdeñar los serios problemas de la región de Loreto como es la contaminación en los diferentes ríos de la Amazonía como el Nanay, el Corrientes, el Marañón. O la urgencia de implementar mecanismos para combatir el cambio climático, el pata o patas, que han esbozado ese pacto, con todo respeto, muestran un analfabetismo profundo sobre “la región de los bosques”, como decía el primer Presidente de la Corte Superior de Loreto. Uno de mis amigos identifica la fuente del posible pacto, son los paladines de la no firma del Convenio Escazú, se hicieron conocidos por su oposición sin fundamento del convenio o tratado. Van de tapadillos repitiendo medias verdades de Perogrullo que no son ciertas, tienen un aroma a los caucheros de entonces que traían la civilización matando indígenas. Sigo tirando del hilo y las huellas de los responsables son cada vez mayores. No era en verdad el alardeado pacto sino parece ser que era una propuesta de pacto. Para más inri, ni siquiera llevaba la firma de los candidatos o candidatas al Congreso por la región de Loreto ¿Ha sido una noticia falsa? Todo parece indicar que sí porque ningún aspirante al Congreso lo ha comentado, seguramente, por ser intrascendente y fallido. Quien lo hizo o quienes lo hicieron deben reflexionar que con noticias falsas poco ayudan a una región que tiene muchos frentes por combatir. Nos obliga a estar vacunados contra este tipo de noticias en esta peculiar campaña electoral.

https://www.elsaltodiario.com/saltamontes/-litigacion-climatica-nos-va-la-vida-en-ello