Archivos para septiembre, 2015

En el país de las mil colinas, Ruanda

Publicado: septiembre 30, 2015 en Uncategorized

Desde antes de salir de Madrid he estado pensando y dándole vueltas sobre este país, Ruanda. Estamos en Kigali, la capital. Más de un amazónico perdido con muchas preguntas en estas colinas africanas. Sobre todo pensaba en la narrativa emocional que atravesó estas tierras la matanza entre Tutsis y Hutus en los noventas, para ser exactos 1994. Fue una matanza atroz según las crónicas y testimonios recogidos. Todos estuvieron involucrados en ese sangriento hecho (como no, tiene antecedentes coloniales belgas que torcieron y emponzoñaron el ambiente. Si leemos lo que hicieron en el Congo nos quedamos sin habla, apelo recurrir a “Corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad como antecedente de lo que ocurrió en el Putumayo). Leía en una guía sobre indicadores de derechos humanos que el registro de los datos de las personas sirvió para que el aniquilamiento fuera más feroz y, lo digo con pudor, eficaz. Se identificaban más rápido y sabían la procedencia de la etnia de la posible víctima. De acuerdo con un libro que leo, admito que mi lectura es con cierto fastidio con el género humano, sobre este episodio de sangre no solo preocupa a este país sino, debería preocupar, a la humanidad entera en su momento la comunidad internacional se quedó cruzada de brazos), murieron 800.000 personas, casi 10, 000 al día, 400 por hora, 7 por minuto, según los cálculos más conservadores. Era una máquina de matar que alentaban asesinar al otro, a los otros que eran llamados cucarachas. Esas cifras hielan la piel a cualquiera (que nos importa que Messi esté de baja dos meses o que Cristiano Ronaldo no meta goles) para pensar en fruslerías. Justamente a días de la matanza Fofó estuvo por este país donde geográficamente predominan las colinas, a ella le tocó por Cyangugu. Cada paso que daba habían muertos por mutilación, fosas de muertos anónimos como un apunte de Goya sobre la guerra. Sonja me cuenta de lo poco que me pueda contar que era un horror, era el infierno en la tierra. Ella habla muy poco de su experiencia por este país que hoy parece que camina con contención, Fofó de ojos garzos apenas balbucea su paso por el horror y ahora estamos de vuelta, debe ser difícil pero quería que yo conociera a este país. Imagino que es una vuelta con una sensación tremenda, de mucha tristeza. Y estamos alojados en el Hotel de Las mil molinas, Hótel Des Mille Collines, donde se refugiaron muchas de las personas que no querían morir, huían del genocidio. Era un refugio que más tenían a la mano para asilarse e hicieron una película en este hotel de los episodios sangrientos de 1994. Es un hotel que conserva ese hálito del pasado, pareciera un atrezzo de los setentas (como el exhotel de Turistas de Iquitos), mi amigo José Luis Menéndez estaría feliz. Recordar que en este país de emociones encontradas a raíz de esas muertes se constituyó el Tribunal Penal Internacional de Ruanda con sede en Arusha (Tanzania) para juzgar estas muertes. Aquí se escucha el soul más triste.

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El Roto

Publicado: septiembre 29, 2015 en Uncategorized

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http://elpais.com/elpais/2015/09/28/vinetas/1443454070_583498.html

¿Mundo cruel?

Publicado: septiembre 29, 2015 en Uncategorized

Hay unas palabras de Z. Bauman que son el epítome de la sociedad de esta parte del mundo, estamos generando personas que cuando miran no ven. Casi todos y todas están centrados en sus móviles mandando mensajes, jugando con las aplicaciones que se han bajado, simulando que hablamos con el móvil (celular) y en realidad al otro lado de la línea no hay nadie. Es la soledad pura y dura. Cuando usan el móvil lo hacen caminando, cuando están el transporte público, en el avión, cuando estás de visita y sin ningún pudor y delante de ti se ponen al móvil. Ellos y ellas metidos en su burbuja digital, el resto les importa una guayaba. Parecen que te miran pero en realidad no te miran, están a su aire. Están como abstraídos, fuera de sí. Hace poco en el metro me topé con una circunstancia que revelaba mucho esta situación. Una persona sentada en uno de los asientos del metro, parecía muy callado y sumergido en sus urgencias personales. Llevaba unos audífonos (pinganillos) puestos de un momento a otro la quietud se interrumpió porque él, presumible y modoso ciudadano, irrumpió y se puso a cantar sin importar lo que estábamos a su alrededor. También hay que decirlo que el pata antes de cantar, bramaba. Era un dolor a los oídos pero tampoco atinábamos a decirle que se callara de una puñetera vez. Pero él hala ahí, cantando a boca suelta. Los pasajeros nos quedamos mirando y no dábamos crédito a lo que sucedía. Luego de unos segundos levantamos los hombros en señal de resignación y seguimos con nuestro guión, de cuando en cuando se entrometía la voz desentonada del improvisado cantante de marras. Pareciera que este mundo cada vez más digitalizado está creando personas que tienen disfrute (y goce elevada a la enésima potencia) propio sin importar sí al resto lo pueda incomodar o no. Es la ciudadanía con visión túnel.

Carlín

Publicado: septiembre 27, 2015 en Uncategorized

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http://larepublica.pe/impresa/carlincatura/706076-carlincatura-del-sabado-26-de-setiembre-2015

Hoy he quedado con un taxista para que me muestre la ciudad. Es un hombre alto, membrudo, se le notan los abultados carrillos y cara redonda, tiene poco cabello. Su nombre es Mike. Se parece a uno de los integrantes de la jazzband de Wynton Marsalis. Cuando se pone de perfil con su afable sonrisa me parece a un trumpeter de los buenos. Me dice que conoceré la otra Lusaka. Espero con expectación que me quiere decir con eso. Es una ciudad que está esparcida por la geografía como las ciudades gringas. Claro, está fuera de la lógica de las ciudades abigarradas europeas. Tiene calles largas y muchas rotondas. A ratos hay atascos de tráfico. Me comenta que en el país hay 72 lenguas locales, es una babel, siendo el inglés la lengua franca. Avanzamos despacio en medio de las flores lilas de los jacarandás. Le digo que quiero comprar un mapa de la ciudad y me mira atónito, como diciéndome este pata que ocurrente es (mi petición le pareció la mar de exótica por la expresión de su cara). Es que con el mapa te posesionas mejorar de la vista de la ciudad. Vamos al Town Centre para comprarlo, la zona tiene edificios barco de los años cincuenta al lado de edificios de nueva construcción. Bulle el dinamismo. Hay muchísimas personas rondando por todos lados. Nos detenemos y vamos a buscar el mapa que luego de ir y venir lo conseguimos. Mike mira el mapa y da la impresión que por unos segundos se queda en blanco. Vuelve a mirarlo seriamente y poco a poco va reconociendo barrios. Manda Hill, Libala, Woodlans, Kabwata, Kalingalinga y otros barrios que no recuerdo. Pasamos por una zona de economía informal como muchos en Perú, el patio anda muy movido. La gente sube y baja por todas las direcciones. A unos metros de esta zona comercial divisamos personas que vendían carbón, algunos vienen de Malawi y es el área de mayor pobreza de la ciudad. Es un picor en la conciencia de cualquiera. Luego con la paciencia y sonrisa de Mike nos detenemos en Chilenje donde hay un espacio destinado a Kenneth Kaunda, un gobernante que conllevó a su país a la independencia. El camino está lleno de jacarandás en flor, tomo un foto y seguimos por calles largas, larguísimas. A lo lejos se divisa el perfil de una mezquita y alrededor muchas iglesias evangélicas, Zambia se declara un país cristiano. Con el sol apretando más fuerte, era casi mediodía, me cuenta Mike que no le gusta la comida del chifa pero sí la comida india, él disfruta con ella. Su sonrisa es de satisfacción al evocar la comida india, es de una alegría inmensa (se me pasa por la cabeza un buen pollo al curry y arroz basmati). En unas horas hemos dado una vuelta a la ciudad bajo las notas de la trompeta en Summertimes de Miles Davis.

El Roto

Publicado: septiembre 27, 2015 en Uncategorized

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http://elpais.com/elpais/2015/09/26/vinetas/1443280539_259212.html