Archivos para abril, 2018

Día Internacional del Jazz

Publicado: abril 30, 2018 en Uncategorized

Como dijo la gran Nina Simone, “el jazz no es solo música; es una forma de vida, una forma de ser, una forma de pensar”. La historia del jazz se enmarca en los esfuerzos en pos de la dignidad humana, la democracia y los derechos civiles. Sus ritmos y su diversidad han reforzado la lucha contra todas las formas de discriminación y de racismo. La UNESCO cree en el poder del jazz como motor para la paz, el diálogo y la comprensión mutua, y es por este motivo que en noviembre de 2011, durante la Conferencia General de la UNESCO, la comunidad internacional proclamó el 30 de abril como el Día Internacional del Jazz.

https://es.unesco.org/node/286983

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“Amo la selva, pero la amo contra mi sano juicio”. Cerca de cuatro décadas después de pronunciar esta frase recogida en el documental El pesar de los sueños, la voz cavernosa que resuena hoy vía Skype la atribuye al delirio que fue el rodaje de Fitzcarraldo. Werner Herzog ya no percibe una tierra inacabada, aún prehistórica, cuya naturaleza circundante se rige por la armonía del asesinato colectivo. No ve una maldición suspendida sobre este paisaje, que amenaza con caer sobre quienes se asomen a sus profundidades. Un país que Dios —si existe— ha creado en un arrebato de furia.

https://elcomercio.pe/eldominical/actualidad/werner-herzog-aventurero-cine-noticia-513785

https://www.infolibre.es/noticias/los_diablos_azules/2018/04/20/de_trivialidad_del_llanto_81936_1821.html

As ruas

Publicado: abril 29, 2018 en Uncategorized

He dicho repetidamente que padezco un claro síntoma de distorsión ocular, no busco eximirme de ninguna responsabilidad advierto solo explicarlo. Es un mal que adolezco desde que era niño. Sobre todo esta dolencia recae en pergeñar parecidos entre las personas. Al principio me costaba digerirla, hoy he aprendido a convivir con ella como la intolerancia a la lactosa que padezco. También en el exilio, confieso, que me ha servido de un colchón emocional morrocotudo. Por ejemplo, gracias a esa luxación al mirar el rostro de las personas, muchas tienen una gran similitud con los pájaros de la floresta, me han hecho sentir que no estaba fuera del entorno natural. Así, en este lado del sur de Europa, he podido ver tucanes, pájaros carpinteros, pihuichos, entre otras especies de aves muy cerca de mí. Además de peces, sí, de la variada fauna acuática amazónica, hay algunos que se parecen a los turushiquis o los dientes de una gamitana. Muchos con rostros de un tapir, un ronsoco (capibara), o las barbas del mono frailecillo. Esta situación de goce la disfrutaba de manera individual. Aunque mis comparaciones siempre han resultado cuestionadas por mi entorno familiar, amical. Me miran con cierta incredulidad, “tú y tus famosas comparaciones” me dicen con cierto retintín de fastidio que no me incomoda. Eso me pasaba con frecuencia cuando vivía en Isola Grande. Caminando por Brasilia, un día con nubarrones porque el tiempo en la capital de Brasil era de lluvia por esta temporada, me tope circunstancialmente con un señor que caminaba lentamente con la tranquilidad que le dan los años, de traje blanco, con mirada al horizonte y de ojos zarcos. Me quedé de piedra. Me dije pero si es Stefan Zweig, este gran escritor europeo, o si no fuera era él, seguro que es el alma o un pariente directo de él. La genética no podía fallar. Todo eso se me vino a la cabeza en cuestión de segundos. Recordaba también que Zweig murió en Petrópolis, Brasil. Se suicidó juntamente con su mujer, según cuenta por el pesimismo ante lo que se avecinaba a Europa como el nacionalsocialismo, eran tiempo negros. Fue una muerte tan planificada que pagaron hasta la luz eléctrica del apartamento donde él se hospedaba. Este primo o pariente de Zweig de andar cansado y resignado caminaba por las ruas de Brasilia coincidiendo su aparición con la situación por la que atraviesa Brasil que no es nada halagüeña. Es un país partido en dos. La distorsión ocular puede funcionar también como anticipo o aviso de las situaciones.

Literatura de cordel

Publicado: abril 26, 2018 en Uncategorized

Caminábamos por el mercado Central de Fortaleza, que es una antigua construcción que ha sido rehabilitada para el comercio y ventas de artesanías en lonjas. Es una larga caminata por este mercado muy vivo, el tema de seguridad hay que tenerlo presente- las reformas liberales en economía han facilitado el tema de la inseguridad, el Estado al abdicar en sus funciones ha dejado un vacío que es llenado por este tipo de violencia en la calles y la ciudadanía. El mercado multicolor se llena de visitantes. Así en el primer nivel de las tiendas me topo coincidentemente con un amable señor que vendía en un formato de libro pequeño de once centímetros de ancho por dieciséis de largo que la llaman literatura de cordel. Todos los libros pueden caber en una maleta como lo que pretendían los escritores de la literatura portátil y shandys. Por lo general, están colgados de una pinza sobre un cordel. Allí en su mesa de venta estaba llena de muchas historias escritas y también musicalizadas. El vendedor me confesó que él es uno de los cantores de estas historias mostrándome unos CD donde él era el protagonista de estas historias de rimas romanceadas. Su nombre artístico era Sindeaux. La literatura de cordel según cuentan estuvo muy arraigado en la península ibérica en España y Portugal, se expandió a Nápoles y Sicilia. También en México y Chile y luego echa raíces en el nordeste de Brasil. Para mí fue todo un descubrimiento. Al mirar en el cordel las historias reescritas pude ver (también compré) títulos como el de “Antonio Conselheiro o revolucionário de Canudos” de la autoría de Joao Firminio Cabral e Ronaldo Doria Dantas, “A historia de Dom Quixote em cordel”, “Chico Mendes o defensor da floresta” cuyo autor es Horacio Custódio de Sousa, el Manifestó Comunista entre otras cientos de historias que estaban ahí para cogerlas. Me contaron también que muchas veces la literatura de cordel se usa para la sensibilización en las campañas contra la violencia de género como el caso de la Ley María da Penha, que es la ley de violencia de género en Brasil. Lo interesante de la literatura de cordel es el proceso de reescritura y su alcance popular de dimensiones seguramente desconocidas. Me quedo con la reflexión de quien escribió sobre Chico Mendes: A mina reflexao/por ser um sindicalista/E que o Brasil está próximo/Da sua ideal conquista/Depende muito de nós/Em uma luta otimista.

Para Marielle Franco, in memoriam

O termo alemão Zeitgeist é hoje usado em diferentes línguas para designar o clima cultural, intelectual e moral de uma dada época, literalmente, o espírito do tempo. Na idade moderna, dada a persistência da ideia do progresso, uma das maiores dificuldades em captar o espírito de uma dada época reside em identificar as continuidades com épocas anteriores, quase sempre disfarçadas de descontinuidades, inovações, rupturas. O que permanece de períodos anteriores é sempre metamorfoseado em algo que simultaneamente o denuncia e dissimula e, por isso, permanece sempre como algo diferente do que foi sem deixar de ser o mesmo. As categorias que usamos para caracterizar uma dada época são demasiado toscas para captar esta complexidade, porque elas próprias são parte do mesmo espírito do tempo que supostamente devem caracterizar a partir de fora. Correm sempre o risco de serem anacrónicas, pelo peso da inércia, ou utópicas, pela leveza da antecipação.

https://www.publico.pt/2018/03/30/sociedade/opiniao/o-colonialismo-insidioso-1808254

Topografías de África

Publicado: abril 24, 2018 en Uncategorized

Durante los días de viaje por el nordeste de Brasil leía la novela de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie “Americanah”, gran novela. Es una topografía de la negritud y la existencia en diferentes mundos culturales. Mi estancia en Bahía y Fortaleza siento que es una prolongación de África o una parte de ella, sus playas ebúrneas, el océano calmo le dan ese marco. Los tomos y tintas que se han escrito y derramado sobre la negritud pueden palparse en esta novela que desmonta muchos tópicos. Uno de los personajes de Antonio Tabuchi decía la literatura parece ocuparse de las fantasías pero dice la verdad, da en la diana y clave para leer “Americanah”. La protagonista Ifemelu hace un recorrido por el mundo de Lagos, Nigeria y por mundo del norte económico, en este caso, Estados Unidos. Los capítulos y las historias encajan perfectamente, de un trabajo de orfebre. La historia es de dos adolescentes en Nigeria con diferentes aspiraciones. Uno el de Obinze con la idea de ir a Estados Unidos y se preparaba mentalmente para eso y la protagonista, Ifemelu, que buscaba cuestionando su lugar en el mundo. El azar y las circunstancias hacen que Ifemelu viva en Estados Unidos y Obinze termine en los bajos fondos de una red de inmigración ilegal en Inglaterra y es devuelto a Nigeria. Durante la estancia en Estados Unidos Ifemelu abre un blog, “Raza o curiosas observaciones a cargo de una negra no estadounidense sobre el tema de la negritud en Estados Unidos”, de éxito y va reflexionado sobre el ser negro en Estados Unidos con los ojos de una sensible voyeur africana. Los escritos del blog son de antología en la novela, de aguda observación sobre lo negro en ese país. La novela es un gran periplo de educación sentimental también de sus protagonistas. En el mejor momento personal Ifemelu decide regresar a Lagos y se encuentra con Obinze que está casado e intentan enmendar la historia torcida de los protagonistas que coincide con el fin de la historia. La persuasión de su prosa es una de las fortalezas de esta gran historia.