Archivos para mayo, 2017


La arquitecta Anupama Kundoo. Foto: Juan Rayos.

http://elasombrario.com/anupama-kundoo-ciudades-prision/

Horrísono

Publicado: mayo 30, 2017 en Uncategorized

El otro día de este otoño que tiene pinta de verano miraba una película sobre un soldado norteamericano, Chris Kyle, conocido como “La leyenda”, era un francotirador y a quien se le atribuye, una cantidad muy elevada de muertes, que tan solo afinando la mira telescópica y apretando el gatillo en Irak, se dice que tiene la cifra espantosa de 255 muertes. La película tiene por nombre “America Sniper”. Hay una imagen que me dejó de piedra esta película dirigida por Clint Eastwood. Es cuando el protagonista está en pleno tiroteo y está hablando con su mujer, en otra parte del mundo y viviendo otro contexto de paz y tranquilidad como es en Estados Unidos de América. Es decir, matar personas y conversar como van tus hijos al colegio, al mismo tiempo, es un asunto más en la vida. Como ir a comprar el periódico en la esquina. Es la situación exponencial de lo que se vivía en los campos de concentración nazi. Los nazis ejecutaban judíos y luego iban a jugar con sus hijos, leer sesudas novelas y escuchar música clásica como si nada hubiera pasado. Era y es un trabajo rutinario donde la capacidad de empatía con la víctima (que puede haber sido un niño) o del dolor por una muerte, la solidaridad, queda en un segundo plano. La muerte es un trabajo más, como el ir a la oficina a revisar papeles o de un trabajador de ir a conectar cables para las líneas telefónicas. El no saber distinguir esas situaciones con la muerte de una persona estamos generando una sociedad que crece inmune a las emociones por el otro. Es un trabajo más, el apretar el gatillo, y ya está se dice con tufo pragmático. Al mismo tiempo que se sucedían las explosiones de Inglaterra, en Manchester, una embarcación de refugiados africanos, con el sueño europeo en la cabeza, se volcaba al mar con niños. Los niños que fallecieron en Inglaterra por un brutal ataque terrorista tenían nombre y apellido. Los que volcaron en la embarcación era una más del montón. Malos tiempos.

¿La voz cascada de un intruso?

Publicado: mayo 28, 2017 en Uncategorized

Hasta hace unos años el derecho a la intimidad era (sí, en pasado) un derecho inmaculado. Un derecho que las personas y los tribunales ponían mucho celo para que la intimidad de una persona no se difundiera. Es cierto, que había personas que vivían exponiendo su vida privada pero eran casos puntuales. Pero hoy esa exhibición es pública y masiva, porque no decirlo, hasta imparable. Más cuando los nuevos móviles (celulares) han generado el nuevo síndrome del yo con los selfies. No hay persona que tenga móvil que no se haya hecho uno. Todos pecamos. Pero de ahí a subirlos a las redes sociales ese es otro cantar. Esa exhibición ególatra está de la mano en difundir parte de la intimidad de la persona o de sus hijos (muchos de estos párvulos son los que más promocionan esas fotos). Por ejemplo, se sabe inclusive en qué lugar están esas personas o que comen – además de otras necesidades fisiológicas inclusive. Es vanidad elevada a la enésima potencia que las redes sociales sacan provecho a estas personas de baja autoestima. He podido ver a personas que exhiben sus diplomas profesionales en las redes sociales ¿alguien tenía duda de ellos? Es decir, se ha abierto una gran fisura sobre el derecho a la intimidad que en los nuevos tiempos vamos dando bastonazos de ciego para redefinir los límites. No es tarea fácil. En esta grieta del derecho a la intimidad están las publicaciones en los diarios a diario de noticias relacionadas con el sexo. Te llegan a decir cuántas relaciones sexuales debes tener a la semana o consejos banales sobre este momento tan privado y de tantas variantes. Aderezados con encuestas o estudios de las universidad o centros de investigación del shimbillo, con el perdón de este fruto. Cuando leo este tipo de noticias digo, en tono de reproche, que hemos abierto demasiado la puerta del derecho a la intimidad. Es como si en esas situaciones íntimas de alcoba escucharas que te hablan al oído la voz cascada de un intruso. Por favor, sepamos decir no a esta brutal intromisión.

Nina Simone, una fruta extraña

Publicado: mayo 26, 2017 en Uncategorized


Ilustración de Bruno Liance

http://www.elespectador.com/noticias/cultura/nina-simone-una-fruta-extrana-articulo-694829

Pequeñas historias

Publicado: mayo 25, 2017 en Uncategorized

Cuando leí “El alucinado” de Jorge Nájar a ratos, con sus ramalazos de fulgor, la historia me recordaba a algunos pasajes de la novela de Patrick Modiano “El lugar de la estrella”, se lo comenté a Jorge. Como sabemos Modiano ha recreado y novelado la época de la ocupación nazi en Francia. Mientras leía “El lugar de la estrella” andaba entre neblinas. Un ambiente que se esfumaba en cada página. Por eso me pareció el ambiente de “El alucinado” que se navega en calimas. Enseguida Jorge me recomendó la novela de él “Dora Bruder”. Pero antes de la recomendación estaba leyendo “Pedigrí” una autobiografía de Modiano de su relación con su padre y su familia. Que para muchos es un ajuste de cuentas con sus progenitores. Con una vida tan azarosa en la infancia y adolescencia la vida ha gestado a un gran novelista. A toda vista era una familia “disfuncional” como dicen los norteamericanos, me llamó la atención del suicidio de un perro que era arropado por la familia que de alguna manera muestra el momento que se vivía. Su padre era un comerciante (o empresario como llaman ahora) muy particular y en negocios pocos claros. Su madre era una actriz periférica. Y en medio de ellos, su hijo, Patrick. Es un relato duro del ambiente en que se ha forjado este escribidor de ficciones. El corazón del lector o lectora se mantiene arrugado. Así con las emociones chamuscadas pasé a leer la novela “Dora Bruder”, gran novela de Modiano. A raíz de la publicación de un aviso en un diario de un padre que pide encontrar a su hija, allí se inicia el pistoletazo de salida de esta gran historia y, cómo no, en el período de la ocupación nazi en Francia. Mientras en “El lugar de la estrella” parecía muestra de una ensoñación, aquí es de una realidad tangible, el secuestro de una niña en manos de los aparatos de policía nazi en abierta complicidad (por omisión) con las autoridades francesas y que, finalmente, muere en el campo de concentración de Auschwitz. La historia es urdida con magistral destreza. El relato entremezcla aspectos de ficción con puntos de la realidad donde radica su persuasión. Es una novela corta pero muy maciza.

¿Una ciudad sostenible?

Publicado: mayo 23, 2017 en Uncategorized

Hay personas que cuando vuelven a Isla Grande (condado literario en la Amazonía peruana) toman dos tipos de actitudes, principalmente, seguro que puede haber variantes. La primera es que están muy contentas con lo que ven o sienten –la pobreza del barrio de Belén y alrededores, la dejadez que acampa en cada esquina, el ruido que es un veneno mortal, la incuria de las autoridades entre otras situaciones. Es más, se hacen fotos y las cuelgan en el FB con frases horteras sobre la presencia en nuestra ciudad. Y hay otras que se indignan y quieren que las cosas no vayan por ese camino; que como la quieren la critican (con amor) con el mejor ánimo, para ellos la procesión va por dentro. Bajo esta singladura leía hace unos meses que la decana del Colegio de Arquitectos señalaba que la ciudad no tenía un Plan Director ¿? En cristiano sería que en la urbe no hay un proyecto urbano hacia dónde vamos, que no tenemos trazos ni rutas a largo plazo, que gobierna la coyuntura del día a día, que gana el corto plazo en nuestras decisiones como urbe, que cada jornada muestra las costuras y cultura de las luces cortas en la palestra, ¿hacia dónde vamos como ciudad?, ¿somos una ciudad sostenible? Para ilustrar con una arista (muy apretada) de lo sostenible, es decir, si la ciudadanía tiene acceso al agua potable (mínimamente), esta una pregunta que me ronda siempre que vuelvo en medio de la bulla que es atronadora, pero que para el común mortal de los insulares lo toman a broma. “Oye, mano, te has vuelto exquisito”, te lo enrostran en plena cara con cara de listillos. Recuerdo que le preguntaron, en una entrevista, al historiador José Barletti sobre la ciudad, y él señaló que vamos camino a la desaparición como cittá. Cuando leí esas palabras de Pepe me puse serio. Pero la verdad es que Ilha Grande, Long Island, Isola Grande cada día camina al caos por la incompetencia de quienes la gobiernan y que puede llevarnos a evaporarnos. No tenemos norte. Es una ciudad que crece al ritmo de los bandazos. A alguien se le ocurre hacer una carretera a Nauta y llaman a eso progreso. Los otros construyen un puente sobre el río Nanay y creen que con eso han solucionado el problema de desarrollo urbano. No. Una ciudad es mucho más que esas obras. Pero esas son preocupaciones pueriles, te dicen con superioridad y alzando los hombros, que siga la pachanga.