Archivos para septiembre, 2014

Tiempo manatí II

Publicado: septiembre 30, 2014 en Uncategorized

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http://proycontra.com.pe/2014/09/30/tiempo-manati-ii/

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Un tribunal colombiano ordenó devolver 50.000 hectáreas de tierra a la comunidad indígena de los Embera Katío, en riesgo de desaparición física y cultural por el conflicto armado, como reconocimiento a sus derechos fundamentales.

http://canal311.com/decision-historica-un-tribunal-colombiano-restituye-50-000-hectareas-a-indigenas/

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http://www.ana.gob.pe/sala-de-prensa/noticias/noticias-2014/aguas-del-r%C3%ADo-nanay-est%C3%A1n-afectadas-por-vertimientos-residuales-poblacionales.aspx

Isla redonda (4)

Publicado: septiembre 30, 2014 en Uncategorized

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El trabajo de Rosângela Rennó me dejó un buen sabor de boca. Es un trabajo sobre la memoria, etnografías, los archivos y las ausencias. Lo que no está en las imágenes. La partida a tierra adentro salía de Telde – fue la primera capital de la isla de Gran Canaria, y su inmenso jardín botánico. Ahí hay que tomar fuerzas para la aventura en las entrañas de la isla. Es como descubrir un mundo dentro de otro, como pelar las capas de la cebolla llevándote gratas sorpresas. El autobús iba muy lento y poco a poco (felizmente, para evitar los mareos que me persiguen en los caminos sinuosos), ascendiendo hasta llegar a Roque Nublo, a 1.732 metros sobre el nivel del mar. A pocos kilómetros de la costa te topas con las montañas. El paisaje de pinos es indescriptible. Se goza casi en secreto. El cielo abierto es el mejor aliado del paisaje, desde las alturas pudimos divisar al Teide, es un volcán situado en la isla de Tenerife, cuya altitud es de 3.718 metros sobre el nivel del mar. El paisaje es imponente, te hace sentir lo insignificante que eres ante la vida y la geografía, te envuelve en tu finitud. La ruta trazada era también para conocer la presa de Fataga, cuya vista impresiona, la obra humana compite con la naturaleza que la rodea. En una parada del recorrido degustamos, y vimos, la preparación del mojo picón (nos hemos propuesto hacerlo en casa) y el gofio, infalible, en la mesa insular. Me encantó el caldo canario que nos pusieron. En el recorrido de recodos por las montañas nos detuvimos por el pueblo de San Bartolomé de Tirajana, donde el color predominante de las casas era el blanco y el silencio – que muchos urbanitas lo detestan. Casi para llegar a la costa, a unos kilómetros, nos detuvimos en un cañón espectacular. El viento, la neblina, el color de la tierra crean un paisaje muy particular. El final del paseo eran las dunas de Maspalomas y el mar azul. El epílogo del viaje por la Isla redonda no tiene lugar (me resisto, nos resistimos), es un ir y venir permanente de la memoria, las ausencias, de la escritura. Aquí entre márgenes de voces del tiempo, de continentes, de mitos y razones se guisa algo.

Rebaixes

Publicado: septiembre 29, 2014 en Uncategorized

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http://elpais.com/elpais/2014/09/28/vinetas/1411914708_406520.html

Isla redonda (3)

Publicado: septiembre 28, 2014 en Uncategorized

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La diferencia horaria, de una hora, con la península casi no la percibimos durante la estancia en esta ínsula tan acogedora. La empatía andaba en plenitud y diluía toda referencia a una hora de más o de menos. El atardecer en la playa de Las Canteras era de ensueño, mirando al inconmensurable Océano Atlántico que se alimenta de un centímetro cúbico de las aguas café con leche del Amazonas e imaginando en este rincón la morada de los héroes difuntos, es de una carga mítica descomunal como la de las visiones de la ayahuasca. Andaba alucinado en esas historias. Una muchacha del hotel nos recomendó visitar la isla tierra adentro, era una chica muy apegada a su terruño y contra el turismo que solo oferta y disfruta de la playa [me recordó ese reforzado orgullo insular como el de Aleyda], así que nos decidimos visitar, previa vista al mapa, los pueblos como Teror y Arucas. Ese día eran las peregrinaciones de todos los puntos de la isla al pueblo de Teror, que es un pueblo acogedor, cuya Virgen del Pino, apareció en la cima de unos pinedos donde se erigió la actual basílica, es la patrona de la isla. Advertí que entre los adornos de calle a la virgen estaban unas mazorcas de maíz (¿será un aporte amerindio de este lugar de trashumancia?). En uno de los descansos comimos un bocata con el famoso chorizo de Teror – muy recomendable. De ahí fuimos en autobús – acusan de una puntualidad asombrosa, hasta Arucas y desde lejos se puede apreciar la iglesia de San Juan Bautista o conocida como la “catedral de Arucas” de estilo neogótico. Al pie de la iglesia, en uno de los bancos, es de un sosiego impagable y volvían a cogerme del cogote las historias de cementerios marinos y las sílfides de los cuentos de la abuela Natividad. De lo que vimos el casco histórico estaba preservado y protegido. Las personas te indican con amabilidad el lugar donde quieres ir, es más, hasta detienen su coche para señalarnos el lugar. Así llegamos al Jardín Botánico y de cuya terraza divisas el mar azul. En ese jardín puedes descubrir y conocer parte de la flora de la isla. Para mis ojos amazónicos, algunas plantas son muy exóticas y amplían más el catálogo del saber. Curiosamente, la sensación de transitar entre márgenes la he percibido en todo el camino como en la muestra del Centro Atlántico de Arte Moderno- CAAM. Te remueve, en particular, la muestra Rosângela Rennó.

[E] piélago

Publicado: septiembre 27, 2014 en Uncategorized

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EL MAR CALMO DE AGAETE me transporta al azul de Pisco. Respiro al olor de las algas, sonrío, no es un territorio ajeno. Es un viaje largo de mi memoria con las algas, al pejerrey rebozado de mama, el ambiente porteño y el barullo de pescadores. Desde la orilla y el paseo marítimo surco el tiempo. Las playas de piedras me recuerdan a la que estaba al frente de la casa, a la abuela sentada en su mecedora, fumando tabaco y balbuceando historias del monte. Ella miraba fijamente al mar ¿rebuscaba sus recuerdos? Era el Océano Pacífico, aquí el Atlántico y donde moran los héroes difuntos. Sus voces apenas se escuchan por el ruido de las piedras al chocar con las olas del mar.