Archivos para diciembre, 2018

http://redfilosofia.es/blog/2018/12/09/maite-larrauri-la-filosofia-ensena-a-vivir-bien-y-quizas-a-morir-bien/

Jazz y series policiales

Publicado: diciembre 20, 2018 en Uncategorized

F es fanática de las series policiales y suelo seguirla. Hemos disfrutado de muchas de ellas en largas sesiones. Nos encamotamos y seguimos hasta el final. También me ayudan para despejarme y a descubrir nuevos relatos. Hace poco me recomendó a Raymond Chandler, libro que está en la mesita de noche entre los pendientes. F leía con mucha pasión la gruesa novela que lo terminó muy rápido, en pocos días. Así buscando series policiales por la tele nos hemos topado con Bosch que es un detective de Los Ángeles, casi siempre en el límite de la ley y de pocas palabras. No tiene dobleces. Los jefes no saben cómo ponerlo a raya porque va un poco a su bola. Ha sido excombatiente en las nuevas guerras y enemigos de Estados Unidos, sabe que es lidiar con el peligro y con la muerte. No tiene una obsesión sumisa a la jerarquía, en verdad, es un poco alérgico a los mandos. Cuando tiene que plantarle cara al jefe lo hace y lo dice, no lo esconde. Y se puede confiar en él. Tiene un pasado como todos los seres humanos, fue un niño criado en albergues para menores. Su madre que era prostituta fue asesinada y arrojada un anónimo cubo de basura. La policía de entonces hizo poco por resolver el caso que con el tiempo se ha convertido en una asignatura pendiente para él. No ceja en averiguar el caso. Es divorciado y tiene una hija que es el resorte emocional al frío y calculador detective de pocas palabras. El no muestra sus emociones, una de las pocas personas con quien se abre es con Madd, la hija. Las historias recrean el mundo de la delincuencia y de la corrupción política, tiene gramos de novela negra- es decir, de denuncia de la situación social. Lo que me hizo prendarme de la serie es el fondo musical, es jazz. Desde la presentación y a cada una de las escenas. Las viñetas de jazz es un gran aliado a un detective que guarda sus emociones. El jazz o el soul abren esas compuertas emocionales tan selladas por el protagonista. Si pueden escuchen: Caught A Ghost – Can’t Let Go la trompeta o el saxo de fondo les llegará hasta el alma.

La amarga vida de las hijas de Marx

Publicado: diciembre 19, 2018 en Uncategorized

https://elpais.com/elpais/2018/11/09/eps/1541778249_396721.html?id_externo_rsoc=FB_CM

La vuelta de Manel

Publicado: diciembre 18, 2018 en Uncategorized

Mi amigo Manel luego de varios lustros en Madrid ha vuelto a Valparaíso, Quilpué. Nos conocimos en su consulta de dentista, por la estación de Príncipe Pío, y desde aquel encuentro empezamos nuestras tertulias acompañadas de vinos y de la cena preparada por él, el sabor a pebre nunca lo olvidaré. Es muy generoso aunque lo estuviera pasando muy mal. Había comida hasta para la persona que pensara diametralmente opuesta a él. Era una generosidad para aprender en este exilio. En esas tertulias aprendí mucho de su vida y su indignación por la injusticia. En cierto modo compartíamos nuestro descontento por la manera de hacer política de los que deben hacerlo. Una de sus pasiones son el tango y la milonga, le encanta los tangos clásicos y me demostraba como bailaba con gran deleite. Soy patoso por eso miraba, con envidia sana, como él se movía con cierta plasticidad a lo largo y ancho del suelo. Su rostro se llenaba de felicidad. Es más, antes de volver a Chile, él fue a bailar con sus amigos del tango, tengo un testimonio gráfico como prueba. Su otra pasión eran los vinos, es más se metió a un curso de vinos y catas para degustar mejor a este licor, un sibarita. Entre sus virtudes también está su irredenta posición por la vida honesta y la sencillez. Su actitud me recordaba al filósofo Baruch Spinoza, callado, meditando y dedicándose a su oficio con mucha entrega. Spinoza pulía cristales y moraba en una austera habitación escribiendo sus opúsculos filosóficos. Mi amigo Manel huía de los pleitos y demás líos. Es más, Manel cumplía escrupulosamente la ley. Se afligía sí hubiera previsto una infracción por alguna conducta fuera de esta. El quiere estar en paz consigo mismo y con los demás, que no lo molesten. Cuando podíamos también íbamos a jugar al tenis. Eran momentos de sano ocio y luego a platicar de lo que estamos pasando. Se fue Manel para Chile, hemos quedado en encontrarnos y juntar las coordenadas geográficas. Sus preocupaciones era la vuelta ¿Cómo encontrará a su país de origen?, ¿se adaptará, otra vez, con facilidad? Se fue Manel llevando de equipaje una solo maleta y con la discreción de siempre.

Poemas Raquel Lanseros

Publicado: diciembre 17, 2018 en Uncategorized

https://letralia.com/letras/poesialetralia/2017/12/04/poemas-110/

En mis búsquedas bibliográficas me topé con el libro “Bellezas del cine mexicano” de Rogelio Agrasánchez Jr., libro de edición bilingüe español e inglés. Al sólo toparme con el libro lo compré inmediatamente por internet. No pensé que este, el texto, tuviera un largo recorrido. Lo tenía una librería en San Luis, Misuri, en Estados Unidos. Decía que estaba en buenas condiciones. Desde que lo compré empezó un largo peregrinaje – tardó casi un mes para llegar a la cuesta del Olmo. Muy largo. Los primeros días lo seguía por internet. Eso sin querer me generaba cierta tensión. Así que decidí tomarme con más tranquilidad. Es más, casi soñaba con el libro. Confieso que me generó algún que otro insomnio morrocotudo. Pero todo este cúmulo de situaciones no era baladí, era el prologuillo para una buena sorpresa. Entre las bellezas seleccionadas del cine mexicano, en la edad de oro, estaba nada menos de Ofelia Montesco, conocida como “Carita de cielo” e hija del palustre. Su verdadero nombre era Ofelia Irene Grabowski Edery. Por eso me parece que todavía se sigue siendo injusto con ella, en la ciudad en la que nació no exista una calle, ni una plaza que la recuerde. Es más, la canalla memoria del marjal ni siquiera ha hecho un homenaje a una de sus actrices más internacionales como debe ser. Estamos en otra como siempre. Una mañana de este invierno suena el telefonillo, era el cartero. Es una persona amable il postino. El verano pasado me comentó que en sus vacaciones había viajado a Inglaterra para pasear y despejarse de sus preocupaciones, quien no las tiene. El cartero me dijo que tenía un envío. Lo miré y por el forro del sobre pensé que era para F, lo dejé en su escritorio hasta que volviera del trabajo. Seguí en lo mío. Al volver me dijo que ese sobre era el libro que le había comentado. Me abalancé sobre el libro, en pocos segundos estaba despojado del sobre. Lo palpé poniéndome a buscar a Ofelia Montesco que estaba al lado de Rita Macedo, Silvia Pinal, Elsa Aguirre, Carmen Montejo, María Félix y una pléyade de guapas artistas. Al leer la reseña sobre ella tenía un gazapo. En lugar de poner Iquitos, ponía Quitos, sin más. Un manchón tipográfico que no borró para nada la alegría por encontrarla. Así en mi sillón azul de esta cuesta he brindado silenciosamente por ella, por sus triunfos y reconocimientos. Aunque los que viven en la floresta le den la espalda.

A

Publicado: diciembre 13, 2018 en Uncategorized

No sé desde cuando las historietas y comics ingresaron en la vida errabunda de mi niñez ¿Fue en Chiclayo, Pisco o Lima? Aparte de mi pasión febril por el fútbol que de lateral izquierdo trasmuté en portero. Lo cierto es que pasaron a ser unos buenos compañeros de la imaginación de párvulos y en los viajes ¿Habrá sido en los arenales de Pisco? Allí en el desierto y frente al mar jugando con los amigos a parecernos a estos personajes, a darles vida. Uno quería convertirse en piedra, otro en una tea humana, o ser una persona invisible para pasar desapercibido entre la gente y escuchar como hablaban mal de los demás. Esos superhéroes daban para mucho para unos mocosos como nosotros. Habían unas islas que se divisaban desde la playa donde jugábamos ¿queríamos las facultades de estos héroes imaginarios para ir a esos islotes que en su momento fueron la joya de la corona por su explotación del guano en Perú?, ¿buscábamos esas islas para nuestras utopías infantiles? Creo que ante todo buscábamos la justicia, luchar denodadamente para imponerse al mal. O quizás los comics llegaron cuando estábamos en Chiclayo en una casa lúgubre que nos generaba muchas pesadillas y la mejor manera para combatirlas era sumergirnos en estas historietas. En Chiclayo recuerdo que las historietas convivían con las narraciones de mi nonna Natividad. Cada historieta nos transportaba a otros lugares, otros escenarios. Creo que no eran historias tan retorcidas, sencillas que nos mostraban la lucha entre el bien y el mal. Claro, cuando vas creciendo te vas dando cuando los muchos pliegues que existen en los vastos territorios del bien y del mal. Por estos días salió la noticia que uno de los creadores de estos seres fantasiosos que poblaron mi niñez había fallecido, Stanley Martin Lieber, conocido como Stan Lee, cuentan que cuando era niño ante las peleas caseras se refugiaba en las películas de Errol Flyn y las buenas lecturas, que en paz descanse y gracias por esos momentos que nos dio.